Este 2020 la tasa de feminicidios aumentó 9.2 por ciento en el país en relación con el año pasado, es decir, que en promedio son asesinadas 11 mujeres cada día, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Lo anterior lo manifestó la diputada Olga Luz Espinosa Morales en la tribuna del Congreso local, en el marco del Día Internacional de la Violencia contra las Mujeres que se conmemorará el próximo 25 de noviembre.
La legisladora refirió que el próximo año las mujeres enfrentarán un presupuesto federal sin perspectiva de género, ya que lo aprobado por el Congreso de la Unión no contempla que el 52 por ciento de la población pertenece a este sector.
Además indicó que probablemente esta sea la última legislatura de la paridad representada por un buen número de mujeres, lo cual es lamentable.
Dio a conocer que junto a otros legisladores presentaron un paquete de iniciativas encaminadas a diversos temas sobre género: la primera va encaminada a la denominada Ley Ingrid, que establece sanciones al servidor público que en ejercicio de sus funciones filtre imágenes o videos de víctimas de violencia o feminicidios.
La segunda se refiere a una iniciativa que busca establecer como agravante los feminicidios a mujeres embarazadas y mujeres indígenas, que atraviesan una triple violencia ante la omisión de las autoridades.
La tercera iniciativa hace referencia también al feminicidio, estableciendo que este cumpla su condena cabalmente, que no exista la liberación anticipada porque fue una vida la que arrebató.
Otra que presentaron fue la prescripción en los delitos contra la libertad sexual, normal desarrollo psicosexual, corrupción de menores, pornografía infantil y lenocinio; solicitando que la prescripción del delito no se base en el término medio aritmético.
Si una niña es violada, que la prescripción empiece a correr cuando tenga la madurez necesaria, para hacer frente a su victimario.
La última iniciativa que presentaron va en relación a que en la educación básica no se permitan los concursos de belleza, que sólo promueven los estereotipos de la figura femenina, más allá del liderazgo femenino.












