Aurelio Tirado pronto llegará a los cien años

"David Morales * CP. Aurelio Tirado está a un mes de llegar a los 100 años de vida. Asegura ser el hombre que trajo la apicultura a Chiapas como una solución a la mayor miseria que nunca antes había visto.

Cuarto Poder entrevistó a don Aurelio en su hogar en la privada de la familia Tirado que se encuentra en la carretera a Villaflores, justo después del Libramiento Sur de Tuxtla Gutiérrez. Aún con la evidente reducción de sus capacidades motoras por el desgaste propio de la edad, nos encontramos a un personaje claro en el razonamiento y en sus expresiones.

A sus 99 años se ve de baja estatura y de mediana cabellera blanca. Durante el encuentro no usó lentes y tampoco un bastón para apoyarse en los pocos pasos que dio entre la puerta principal de su casa hacia su oficina.

Mientras se acomodaba frente al escritorio, reveló haber nacido el 12 de noviembre 1912 en la ciudad de Moroleón, en el lejano estado de Guanajuato. Juan de Dios Tirado fue su padre y Trinidad Pérez su progenitora. Su arribo a Chiapas se debió al cumplimiento de su profesión como maestro, actividad a la que dedicó por lo menos la mitad de su vida. Con una familia formada en Oaxaca, viajó a Tapachula en 1942 para trabajar en la Escuela ""Hijos del Ejército"".

A su llegada, el entonces juvenil Aurelio Tirado se encontró con dos panoramas que llegaban a los extremos: la belleza y riqueza natural de Chiapas en contra de la mayor pobreza económica que nunca antes había visto.

""En ese tiempo la gente estaba en la miseria. Sus hijos se morían porque el padre no tenía dinero para comprarle una pastilla que mitigara su pena"", dijo.

Mantuvo una relación cercana con los hombres del campo y por ello buscó muchas formas para ayudarlos sin alcanzar éxito en sus esfuerzos. Hasta que en uno de sus viajes al estado de Yucatán, vio que sus amigos tenían una vida cómoda como resultado de la cosecha de la miel.

De ese lugar trajo a Chiapas cinco cajas de abejas y se propuso multiplicarlas. Gracias a la inmensidad natural de la región y a la abundante agua logró tres mil cajas y las regaló a sus amigos campesinos para ayudarlos.

""Chiapas era un vergel. Había floración como en un jardín. En el mundo no había nada mejor que Chiapas. Todo el estado era un jardín"", recordó.El apoyo no se limitó a las cajas de abejas, sino que prestó el dinero para los primeros gastos que el negocio requiere.

No existe una cifra exacta de cuántas personas fueron beneficiadas por los apoyos de Aurelio Tirado, lo único certero es que ninguno de los auxiliados cubrió su deuda.

""Hoy esos hombres son ricos. Nadie hizo por los hombres del campo más que yo. Yo hice más que cualquier Gobernador. Nadie conocía a la apicultura. Yo la inicié, yo la traje, yo la implanté en Chiapas"", aseguró. Aunque la pérdida rebasa los cien mil pesos, Aurelio Tirado se ve resignado.

Don Aurelio aún se dedica a la cosecha de miel. No puede salir, por ello, y porque ninguno de sus tres hijos heredó el gusto por la miel y sus derivados, tiene un equipo de tres trabajadores que se encarga de atender a sus abejas.

Reconoce que los mejores años ya han pasado. Llegó a producir hasta dos mil toneladas de miel, ahora se limita a cinco toneladas anuales. Aunque para él su cosecha es poca, se siente seguro de que es la ""mejor miel de México"".

Sobre el festejo por el centenario de vida, Aurelio Tirado asegura que no alista nada especial, pero asevera que quienes deben preparar ""algo"" son sus hijos. ""No sé si lo vayan a hacer, pero de seguro lo harán. Yo no. Ellos son los que se encargan de mí"", agregó.

Por último, pidió a los nuevos apicultores buscar siempre una mejor calidad de miel; en tanto que a los jóvenes les recomendó ""no fumar, no beber, dedicarse al trabajo y nada más. Porque de otra manera la vida se acorta"", concluyó.

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