Ausencia en papelerías ante inicio del ciclo escolar

Ausencia en papelerías ante inicio del ciclo escolar

Pese a la proximidad del regreso a clases el próximo 22 de agosto, las papelerías de la ciudad lucen desiertas, sin las clásicas prisas de padres de familia por surtir la lista de útiles escolares, esto claramente ligado al paro del magisterio estatal.

Las largas filas de madres de familia que acuden en busca de obtener en las papelerías los mejores precios, brillan por su ausencia.

Lo que se aprecia en el centro de la ciudad son largas filas de vehículos varados en el caos vial que se presenta todos los días debido a que en el primer cuadro de la capital se encuentra el plantón de los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Los dueños, encargados y empleados de las diversas papelerías están a la espera de que estos negocios se vean abarrotados por quienes acudan a surtirse de útiles escolares.

Gasto excesivo

María Rosa, una ciudadana proclive a las compras escolares comentó que el regreso a clases le llevará por lo menos un gasto de tres mil pesos, pues además de tener que completar los útiles para sus tres hijos, tendrá que comprarles también tres pares de zapatos, tres pares de tenis y tres mochilas.

En la misma situación está Adriana, con un hijo que va a estudiar el último año de primaria en una escuela particular, de lo que gastara en útiles escolares y calzado tendrá que hacer pagos extras que le solicitan en dicho plantel para otros servicios.

Promociones

Para hacerse de clientes, las papelerías han instrumentado algunas promociones de venta que incluyen rifas, teniendo como premios paquetes de útiles escolares; otros han mantenido sus precios en relación a la competencia.

Bajas ventas

Los comerciantes entrevistados aseguraron que las ventas han disminuido un poco debido al conflicto magisterial, sin embargo de la semana pasada a la fecha confían en que las ventas repunten, de lo contrario se verán en serios problemas económicos toda vez que tienen que liquidar los prestamos adquiridos para surtirse de mercancía ante el inicio del próximo ciclo escolar.