En Tuxtla Gutiérrez se atienden a más de 100 niños con autismo, un trastorno neurológico que afecta la conducta, el lenguaje y la comunicación con su entorno social, el cual puede ser detectado a partir de los tres años de vida.
La coordinadora de la Clínica de Autismo del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Chiapas, Karla Fragoso López, indicó que este trastorno es poco conocido por la población, por lo que suele generar mitos equivocados, los cuales ocasionan que los menores sean excluidos.
Apuntó que la mayoría de los padres de familia comienzan a darse cuenta de los síntomas característicos de este trastorno cuando el menor asiste al preescolar, ya que la falta de la comunicación verbal, movimientos estereotipados y la ausencia del contacto visual empiezan a ser más evidentes.
“Los menores suelen hablar en tercera persona, repetir lo que los demás dicen y los juguetes preferidos no son los convencionales, pueden ser dos palitos o dos popotes, estos podrían ser su mayor entretenimiento”, expresó.
Comentó que el mayor reto lo enfrentan los padres, ya que suelen pasar de especialista en especialista tratando de encontrar un diagnóstico certero, además agregó que algunos padres les lleva tiempo aceptar que los menores necesitan de atención médica.
Asimismo, mencionó que es de suma importancia que el menor reciba una atención temprana ya que ello le permitirá avanzar de mejor manera, “cada niño tiene un nivel de autismo diferente, por lo que en algunos casos se necesita de tratamiento permanente”, dijo.
Puntualizó que el autismo no es una enfermedad, por lo que no tiene cura, ni causas que lo originan, lo que se necesita es más información entre la población sobre este trastorno.
Informó que la Clínica de Autismo del DIF Estatal brinda atención integral a los menores, en donde los padres de familia son quienes reciben la capacitación para ayudar a sus hijos a llevar a cabo sus actividades diarias e integrarse más fácilmente a un grupo social.












