"Carlos Herrera * CP. Al hablar del tema de los diáconos permanentes, el obispo de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, dijo que existen ""golpeteos"" de grupos conservadores, de ""personas que no nos quieren"", ""que no comprenden algunas de las cosas que se han hecho en la Diócesis"".
""Nos preocupa que nos sigan golpeando, porque tratamos de llevar las cosas bien, pero hay gente que nos malinterpreta; tenemos la responsabilidad de precisar algunas cosas y aquí me duele que algunas agencias de prensa puedan malinterpretar lo que Roma nos está pidiendo"", senaló el religioso, al referirse a lo publicado sobre el tema de los diáconos.
Informó que ""Roma nos está pidiendo que tengamos más cuidado en alguna apreciación de redactar los términos de nuestros documentos; nos están pidiendo una revisión del directorio del diaconado... del no. 58 del Plan Diocesano que lo hicimos ya desde hace mucho tiempo y con tiempo lo mandamos a Roma y esperamos que nos contesten"".
""Sí nos preocupa que haya personas que quieran desvirtuar el trabajo que se hace en la Diócesis; eso nos preocupa porque con eso se siembran más desconfianzas hacia el trabajo de la Pastoral Indígena y eso puede afectar más a los pueblos indígenas.""
Aunque yo no veo que lo hagan por ser indígenas, pero sí como que tienen ciertos temores, todavía hay cierta resistencia a que trabajemos más de cerca con los pueblos indígenas"", mencionó.
Al preguntarle quién o quienes podrían estar detrás de este ""golpeteo"", refirió ""que estas personas son gentes muy conservadoras, eso es obvio, pero es gente que ha tenido mucha desconfianza hacia todo lo que se ha hecho en la Diócesis desde tiempos de don Samuel (Ruiz García)"", quien estuvo al frente de la Diócesis local del ano 1960 al 2000.
""Dentro del clero hay muchas tendencias, entre los seguidores de Jesús, era muy distinto el apóstol Juan que el apóstol Pedro y entre ellos había Mateo y otros personajes muy distintos. Entonces dentro de la Iglesia también hay sus diferencias, aquí lo importante es que construyamos el reino de Dios en la verdad, en la justicia y en la caridad"", subrayó.
Precisó que hay personas ""interesadas en descalificar"" el trabajo de la Diócesis ""porque cuando hablamos de la justicia y los derechos de los pobres piensan que con eso vamos a estar atentando contra sus privilegios que algunos poderosos tienen. En ese sentido, no hay que tener miedo, es decir, nosotros estamos tratando de predicar el Evangelio"".
""Las desconfianzas persisten, porque piensan que cualquier cosa que hagamos defendiendo los derechos de los indígenas, piensan que eso es marxismo o que eso es una teología de la liberación marxista; entonces hay que ayudarles a aclarar que preocuparse por los pobres no es marxismo, sino es un mínimo de justicia de acuerdo con el Evangelio"", afirmó.
Expresó que el Evangelio es muy exigente para que a las personas sean de cualquier etnia, se les dé el valor que Dios mismo quiere para ellos: ""Tenemos un ejemplo muy claro en la Virgen de Guadalupe, ella escogió a un indígena para hacerlo portador de su mensaje.""
""No somos infieles a la fe católica, pero tampoco queremos ser infieles a los pueblos indígenas, sino conocer más su cultura, encarnar más el Evangelio y a la misma Iglesia en los pueblos indígenas por que es lo que Jesucristo nos ensenó; él se hizo judío con los judíos y san Pablo decía griego con los griegos, romanos con los romanos, pues hay que ser tzeltal con los tzeltales, tzotzil con los tzotziles, chol con los choles"", enfatizó.
Explicó que ""algunos tienen temor de que por ejemplo al tener diáconos permanentes, todos ellos casados, y prácticamente todos indígenas, menos dos o tres que son mestizos, se pudiera pensar que vamos a querer ordenarlos sacerdotes a ellos porque ha habido también la idea de que en los pueblos indígenas no es muy aceptada la persona que no está casada"".
Pero, aclaró: ""No es verdad que en las culturas indígenas no se comprenda el celibato, hay de todo, hay personas que no lo comprenden pero hay personas también que quisieran que todos los diáconos y sobre todo los sacerdotes siempre fueran solamente célibes.""
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