Autoridades universitarias sin conciencia ambiental

"Carlos Burguete * CP. Ante una falta de conciencia ambiental autoridades de la Universidad Autónoma de Chiapas, con el afán de dar una nueva imagen a la institución, permitieron el derribo de por lo menos 20 árboles que daban sombra y oxígeno a esta ya de por sí deteriorada ciudad.

Estos árboles que se encontraban en las aceras de la facultad de Ingeniería, esto en el Bulevar Belisario Domínguez, tenían por lo menos 15 anos de vida, y que hoy sólo podemos encontrar los troncos dispersos en la banqueta.

Ante esta situación, estudiantes unachenses expresaron su malestar y repudio ante este acto depredador, calificando de irresponsable la actitud indiferente de las autoridades universitarias, quienes no tuvieron la mínima atención de exigir a la empresa responsable de las obras el rescatar algunos de estos árboles.

""No sé para qué los quitaron si algunos no estorbaban, sabemos que los árboles son importantes, y la verdad aquí pues había bastante sombra, y ahora nos pega el sol, y sí creo que fue una gran irresponsabilidad de parte de la universidad el haberlos quitado"", comentó una estudiante de la Facultad de Contaduría que se reservó el derecho de revelar su nombre.

Es por ello que cada vez más la ciudad de Tuxtla Gutiérrez se está quedando sin espacios naturales, ante el crecimiento de la mancha urbana así como la inconciencia de empresas particulares e instituciones como la Universidad Autónoma de Chiapas, que ven a los árboles como estorbos y no como una fuente de vida que afecta positivamente a la salud de sus habitantes.

Para el director del Instituto de Protección al Medio Ambiente municipal, José Díaz de León Bergueyre, de seguir con la tala y crecimiento poblacional en Tuxtla Gutiérrez, la ciudad podría quedarse sin espacios ecológicos en los próximos 25 anos.

De León Bergueyre senaló que factores como las invasiones a los espacios ecológicos, aunado a la construcción y remodelación de nuevos centros comerciales, han fomentado la desaparición en un 30 por ciento de la vegetación que tenía originalmente la ciudad.

Aseguró que los últimos pulmones con que cuenta la capital del estado se hallan en el cerro Mactumactzá, el Canón del Sumidero, la reserva el Zapotal, entre otras.

Respecto a la autorización de los permisos para el derribo de estos árboles, el funcionario índicó que a partir de este ano dicha responsabilidad pasó a manos de la Secretaría de Desarrollo Urbano Municipal, sin embargo, indicó que las autoridades de la UNACH debieron tener el permiso correspondiente para realizar estas obras.

Senaló que cuando una empresa particular solicita un permiso para el derribo de árboles, se le exige un pago que va de los 2 mil 500 a los 3 mil pesos para obtener el derecho, además de entregar una treintena de arbolitos para campanas de reforestación.

De León Bergueyre índicó que la zona donde se encuentran las instalaciones de la Rectoría de la UNACH, conocida como la colina universitaria, es de gran importancia en materia de conservación de áreas verdes.

""Desde luego que tenemos un área muy importante que es la Unach, la colina es una zona que se puede cuidar, conservar y reforestar, incluso sus camellones que existen en la misma universidad, son puntos estratégicos para reforestar y conservar todas estas áreas verdes"", agregó el funcionario.

Dijo que a pesar de que muchos de los proyectos arquitectónicos que se ejecutan en la ciudad, contemplan el derribo de árboles, en algunos de ellos se les exige conservar el mayor número posible de especies.

Así mismo reconoció la importancia que tiene el insistir junto con la Universidad Autónoma de Chiapas, y las autoridades encargadas de proteger nuestras áreas naturales, de llevar a cabo programas más intensos para la conservación de dichas zonas naturales.



Riesgos

Advirtió que los árboles funcionan como amortiguadores naturales que impiden que las lluvias erosionen el suelo, y al no contar con esta protección, los deslaves son cada vez más frecuentes, y en el caso de la colina universitaria, de seguir con dicha depredación toda esa parte se vendrá abajo.

Las autoridades de la Unach en vez de seguir permitiendo el derribe de árboles vitales para la ciudad, debe llevar a cabo verdaderas campanas de reforestación y contribuir a su conservación, pues si hay recursos para remodelar sus instalaciones, lo debe de haber también para el cuidado de sus áreas verdes.

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