La Comisión Nacional del Agua (Conagua) autorizó la restitución de 41 millones de metros cúbicos de agua del río Suchiate a favor de la Asociación de Usuarios del Distrito de Riego, vital líquido que permitirá mejorar la producción de plátano y banano de los plantíos de esta zona, toda vez que año pasado se limitó la cantidad.
Se informó que con la autorización de la Conagua, las acciones de modernización, equipamiento y trabajos que realizan los productores de los ejidos Jesús Carranza, Ignacio López Rayón, La Libertad y Miguel Alemán recuperan la tranquilidad de contar el vital líquido hasta por 141 millones de metros cúbicos para usar en las plantaciones.
En años anteriores por cuestiones administrativas y requerimientos, la Comisión había disminuido de 141 a 100 millones de metros cúbicos anuales el aprovechamiento del agua de dicho afluente, lo que ponía en riesgo la productividad de más de siete mil hectáreas de banano y plátano y su actividad económica, que genera ingresos permanentes para 10 mil familias aproximadamente.
Aarón Mastache Mondragón, gerente de la subdirección de Infraestructura Agrícola de la Comisión Nacional del Agua, afirmó que tras las gestiones realizadas por el presidente de la Comisión de Asuntos de la Frontera Sur de la Cámara de Diputados, Ismael Brito Mazariegos, el Consejo Agroalimentario de Chiapas (CACH), integrantes del Distrito de Riesgo de Suchiate, comisariados ejidales, la Asociación Agrícola de Productores de Plátano del Soconusco, se determinó la restitución de 41 millones de metros cúbicos de agua de dicho afluente.
Se aseguró que con esta autorización por parte de la dependencia federal se da certeza a los trabajos de irrigación a esta importante zona productiva de Chiapas, principalmente en beneficio de los productores de banano y plátano.
Expuso que los representantes de las comunidades productivas de Jesús Carranza, Ignacio López Rayón, La Libertad y Miguel Alemán mantenían solicitudes ante la instancia y la preocupación de los campesinos por el alto riesgo de inundaciones que amenazan la vida, los bienes y las fuentes de trabajo que son las plantaciones, abundó.
Indicó que la reducción de la dotación de agua para el riego de siete mil hectáreas cultivadas afectaba de manera directa y negativa la productividad de los cultivos, lo que ponía en riesgo una actividad económica que genera ingresos permanentes para 10 mil familias.












