Ha habido avances significativos en la lucha por la equidad de género a lo largo de las décadas, sin embargo, “están en peligro de retroceso por los estragos que ocasionó la pandemia”, subrayó la maestra en Derecho Fiscal, Marcela Castillo, en la conferencia “Empoderamiento femenino” en el marco de la Semana de la Mujer.
Para lograr el empoderamiento de las mujeres, dijo, debe haber una reactivación económica, pues “cuando una mujer es independiente, sale de un circulo de violencia”, una proyección que se encuentra en el punto cinco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La funcionaria pública remarcó que sólo el 1 % de las grandes empresas están al mando de mujeres, por lo que quienes quieran dedicarse al rubro empresarial tendrán que enfrentarse al 99 %, un acto que “no sólo se trata de salir en revistas, es tener una empresa que genere más empleos para que otras mujeres rompan ese circulo”, sostuvo.
La licenciada en Derecho explicó que la crisis sanitaria por el covid-19 dejó expuestas las lagunas que existen en las instituciones para poder defender a las mujeres; además que en este periodo el papel que desempeñaron fue desproporcionado.
El sector más afectado, remarcó, fue el económico, donde en el caso de las mujeres se vieron problemas como trabajos no remunerados o que las cargas laborales eran desproporcionadas; “a lo que cerca del 60 % del trabajo se realiza desde la informalidad, lo que las pone en riesgo de pobreza”, agregó.
“Somos la columna vertebral en la recuperación de las comunidades, la fuerza laboral reside en las mujeres, estamos de manera transversal en la vida diaria”, sustentó.
Por otra parte, denunció que en la pandemia una de cada cinco mujeres sufrió violencia sexual o física en menos de un año, por lo cual “debemos de luchar como mujeres para que se apliquen las leyes, y sobre todo saber cuáles son los mecanismos a los que podemos acudir en caso de necesitarse”.
Dijo que si bien están aumentando los niveles de violencia, por otro lado cada vez hay más cambios jurídicos que amparan y protegen a la mujer, por lo que determinó que hay que buscar un equilibrio entre lo que se está realizando de manera jurídica y en la vida diaria.
“Como mujeres activistas y feministas se persigue un mismo objetivo, poder disminuir la brecha entre hombres y mujeres”, concluyó.












