A la fecha se han realizado 50 asambleas regionales sobre la propuesta de Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, por lo que faltan 32, informó Adelfo Regino Montes, director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
“En total serán 82 asambleas regionales de consulta y alrededor de diez mesas de trabajo, proceso que debe terminar antes del 12 de octubre porque la idea es que en esa fecha se presenten las conclusiones de las asambleas”, agregó.
Entrevistado en el contexto de la asamblea regional que se realizó este sábado en San Cristóbal de Las Casas, con la presencia de más de dos mil indígenas tsotsiles y tseltales de diversos municipios de los Altos de Chiapas, manifestó que “hay una gran cantidad de propuestas y opiniones que sin duda fortalecerán el texto normativo de la propuesta de ley, desde temas como tierra, territorio y el reconocimiento de la propiedad comunal tradicional”.
Idea
Agregó que “en el tema del patrimonio cultural, la propiedad intelectual colectiva es otro aspecto que destacan mucho nuestras comunidades, así como el tema de la consulta, porque ahora la idea es que este país ya tenga un marco normativo sobre el derecho a la consulta”.
Señaló que “otro tema importante que estoy escuchando es el de los recursos públicos, porque las comunidades demandan ser sujetos de asignación y que se pueda ejercer de manera directa, como ha venido ocurriendo con el tema de los caminos artesanales, a través del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social en su componente indígena y afromexicano.
Son algunos de los aspectos que plantean nuestras autoridades y nosotros tenemos que escuchar y construir las propuestas para que sean debidamente incorporadas en la iniciativa de ley”.
Trabajo
Adelfo afirmó que “hemos notado que hay una amplia participación de autoridades y representantes de comunidades. En junio y julio hicimos un recorrido para entregar a todas las autoridades la propuesta normativa y un folleto explicativo, más corto, sintético y pedagógico, y sobre esa base, nuestras autoridades han hecho talleres y reuniones para que estén ahora en condiciones de presentar sus propuestas en esta asamblea regional”.
Manifestó que el proceso continúa; se nombrará una comisión de seguimiento integrada por autoridades comunitarias que dará acompañamiento a la sistematización de las propuestas y, en su caso, trabajarán en la integración a la iniciativa que estará enviando al Congreso de la Unión la presidenta Claudia Sheinbaum.
Diálogo democrático
Expresó que “nuestra gente reconoce que antes de que se formule y envíe la iniciativa de ley se tomen en cuenta sus propuestas y opiniones. Este es un aspecto importante de este proceso que es necesario destacar porque, lamentablemente, las leyes en este país no necesariamente se hacen con la participación de la gente, pero nosotros, además de cumplir con la ley, queremos cumplir con un proceso de diálogo democrático, que tome en cuenta las voces de nuestros pueblos y comunidades”.
Recordó que en México hay 69 pueblos indígenas y el pueblo afromexicano, y alrededor de 25 millones de personas indígenas y afromexicanas, lo que constituye el 20 por ciento de la población nacional.
La directora del Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígenas (Celali), María de la Flor Gómez Cruz, dijo por separado que la consulta “es un ejercicio muy digno que se está realizando porque se permite que las voces de los pueblos originarios tengan un espacio; permite mirar lo que hace falta y los logros que se han tenido”.
Hablante de la lengua tojolabal, añadió que “cada vez se suma más gente a procesos de consulta como este, lo que significa que estamos necesitando espacios para hablar de nosotros, de lo que nos interesa a los pueblos originarios.
Es una herramienta
Esperamos mucho de esta ley, pues es un mecanismo que en su momento puede servir como herramienta jurídica para exigir que se cumplan los derechos colectivos de los pueblos originarios”.
El pastor evangélico Esdras Alonso González, apoderado legal de la agrupación llamada Alas de Águila, manifestó por su parte que “estamos en un momento histórico. Es un sueño del pasado de los pueblos originarios. Es una gran oportunidad de expresarse. Lo más importante es que el propio liderazgo indígena no traicione a su pueblo; que tenga el nivel para defender esos derechos”.












