El Senado de la República turnó a la Cámara de Diputados la propuesta de Ley General para la Salvaguardia de los Elementos de la Cultura e Identidad de los Pueblos y Comunidades Indígenas, la cual busca terminar con el plagio de diseños de los pueblos originarios.
En dicha propuesta se establecen sanciones a la reproducción, copia o imitación de los elementos de los pueblos indígenas sin autorización, así como incumplir los términos de la licencia otorgada por las comunidades para el uso, aprovechamiento, comercialización o explotación de elementos.
Serán sancionados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor) con multa de 500 a 15 mil unidades de medida y actualización; es decir, de 42 mil 245 pesos a un millón 267 mil 350 pesos y de dos a ocho años de cárcel.
Y al que utilice o aproveche –con fines de lucro y sin autorización– elementos de la cultura e identidad de los pueblos y comunidades indígenas se le castigaría con multa de dos mil a 50 mil unidades de medida y actualización de 168 mil 980 pesos a cuatro millones 224 mil 500; y de tres a diez años de prisión.
En julio de 2018, artesanas de la comunidad de Aguacatenango, en Chiapas, denunciaron a una empresa internacional textil por el plagio de sus bordados tradicionales, mismos que se comercializaron, lo que afectaba directamente sus derechos culturales y la economía de las artesanas chiapanecas.
CNDH
Ante ello, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) denunció la falta de mecanismos de protección efectiva contra empresas nacionales y extranjeras que despojan a pueblos y comunidades indígenas de su patrimonio cultural inmaterial, por lo que realizó su Recomendación General 35.












