Avanza reconocimiento a mujeres ejidatarias

Matilde Durán Vázquez, ejidataria de Cabeza de Toro, beneficiaria de  Certificados Parcelarios. Guillermo Ramos / CP
Matilde Durán Vázquez, ejidataria de Cabeza de Toro, beneficiaria de  Certificados Parcelarios. Guillermo Ramos / CP

Desde su promulgación, la Ley Agraria reconoce derechos iguales a las mujeres ejidatarias y comuneras, con voz y voto en las asambleas y en la integración de los Comisariados y Consejos de Vigilancia ejidales y comunales; no obstante, se debe impulsar su participación para pasar de la igualdad formal ante la ley a la igualdad material entre hombres y mujeres, afirmó Andrea Gil Vázquez, delegada del Registro Agrario Nacional (RAN) en Chiapas.

Gil Vázquez señaló que en cumplimiento de la ley, y con el propósito de fortalecer la Agenda para el Desarrollo Rural, en el RAN cotidianamente se otorga certeza jurídica a las mujeres del campo, con lo cual se impulsa su participación como titulares de derechos y su liderazgo en los núcleos agrarios.

“La reforma al Artículo 37 de la Ley Agraria, señala que las candidaturas a puestos de elección que integran el Comisariado Ejidal y el Consejo de Vigilancia, deberán integrarse por no más del sesenta por ciento de candidatos de un mismo género, pudiendo aspirar a cualquiera de los puestos indistintamente”, enfatizó la funcionaria federal.

Agregó que las mujeres tienen una creciente presencia como sujeto de derechos en los ejidos y comunidades agrarias del país, “con voz y voto en la toma de decisiones, son promotoras de un cambio que busca hacer efectivo su reconocimiento pleno en la sociedad”.

Señaló que las estadísticas sobre derechos agrarios, en 1970 solo reconocían un total de 31 mil 459 ejidatarias, muy lejos de reflejar la importante presencia que ya tenían las mujeres entre los ejidatarios y comuneros del país.

Con los Programas de Regularización y Certificación de Derechos Ejidales y Comunales, conocidos como Procede y ahora Fanar, se genera un movimiento nacional para el ordenamiento de la propiedad social, con un claro sentido democrático, donde las asambleas de ejidatarios y comuneros han avanzado hacia la igualdad entre hombres y mujeres, puntualizó la delegada federal en la entidad.