La avispa parasitaria de las plantas anonasias tales como la guanábana y papausa afecta hasta en un 50 por ciento la producción de las mismas en Chiapas.
Ante ello, la investigadora y doctora en Ciencias Biológicas por la Unicach, Claudia Azucena Durán Ruiz, realiza diversas investigaciones para determinar por qué al ser las semillas tan tóxicas no le hacen daño a las avispas.
“Vamos a generar conocimiento sobre la interacción biológica que existen entre estas especies”, destacó.
Al ser la guanábana y la papausa frutas comerciales y que tienen semillas antimicrobianas e insecticidas, se tiene que mejorar su producción sobre todo en la depresión central de la entidad, sostuvo.
Dentro del mismo contexto expresó que los estudios se realizan en Chiapa de Corzo, donde se trabajan con árboles silvestres, más no en cultivos.
“La avispa llega y deja sus huevecillos, eclosionando y prácticamente destruye a la semilla dejándolas inviables, de ahí se vuelve adulta y es ahí cuando realiza los orificios a través del fruto para salir a reproducirse y continuar el proceso de infección”, externó.
La investigadora agregó que esta situación afecta a las semillas y no existe manera de que vuelvan a germinar, disminuyendo la población de las frutas, además de que sirve de puerta de entrada para otro tipos de insectos que llegan a destruir en su totalidad al fruto y la formación de hongos que lo modifican, es decir, es una reacción en cadena.
Mencionó que este tipo de insecto se encuentra en diferentes partes del país y parasitan a 10 de 18 especies que existen en el estado del género anona, sin embargo, esto no significa que no estén en las otras especies pero no se ha descubierto científicamente aún. La avispa tiene una distribución amplia en América Latina
Expuso que la invasión de esta avispa se puede prevenir mediante pesticidas, no obstante, es contaminante y con altos costos.
“Se han realizado investigaciones y se ha propuesto encerrar en bolsas de organza a los frutos, siendo una barrera física para protegerlos y evitar que la avispa se instale en las mismas y afecten su crecimiento y producción”, dijo.
Finalmente agregó que se recolectan los insectos, larvas y pulpas de adultos para extraer con diferentes solventes orgánicos y saber si se encuentran las propiedades tóxicas en estos organismos y registrar los resultados.











