Ayudar no tiene edad

El grupo cuenta con equipo de bomberos: botas, chaquetones, pantaloneras, cascos, guantes, etcétera. Elio Henríquez / CP
El grupo cuenta con equipo de bomberos: botas, chaquetones, pantaloneras, cascos, guantes, etcétera. Elio Henríquez / CP

Convencidos de que para ayudar no hay edad y que es necesario auxiliar a las personas en situaciones de desgracias cuando ocurren accidentes o fenómenos naturales, voluntarios “de la vieja guardia”, con más de 40 años de trabajo en acciones de protección civil, conformaron las Brigadas de Rescatistas Voluntarios. 

Quienes encabezan la iniciativa han colaborado en diversas instituciones o grupos de socorro, pero debido a su trabajo para mantener a su familia, tomaron caminos distintos, sin dejar de apoyar las labores de protección civil. 

“Algunos tomamos rumbos diferentes por los compromisos con la familia, pero nos volvimos a juntar y decidimos retomar esto que nos gusta: la ayuda a la población en general”, afirmó Francisco Rodas Santiago, uno de los responsables de las brigadas que empezaron de cero en cuanto a equipo. 

Estructura del equipo

“Las brigadas las conformamos unas 50 personas, amigos que estuvimos por un tiempo —en 1988— en el Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal. Participa un equipo de paramédicos, médicos, radiólogos, técnicos en urgencias médicas. Venimos de manera voluntaria a prestar el servicio gratuito cuando se presentan; como todos tenemos un trabajo del que dependemos, nuestro trabajo es voluntario”. 

En entrevista explicó que “atacamos todo tipo de siniestros: combate de incendios, accidentes carreteros, rescate humano, rescate en cavernas, damos cursos, etcétera”.  

Quienes encabezan la iniciativa son “de la vieja guardia”: Homero Trujillo Tovar, Miguel Ángel Hernández, los hermanos Alejandro y Alberto Raymundo, además del propio Rodas Santiago, entre otros. 

“Con ellos iniciamos este grupo maravilloso en 1990, era el grupo Águila que estaba en las instalaciones del Cuerpo de Bomberos. Lo conformamos muchos compañeros; algunos ya no están y otros fallecieron, pero seguimos manteniendo esa comunicación y relación”. 

En la nueva agrupación, Alejandro Raymundo dirige las emergencias y su hermano Alberto forma parte del equipo que da la capacitación, quien se dedica más que nada al combate de incendios. 

Proyecto altruista

“Las Brigadas de Rescatistas Voluntarios nacieron en el corazón de nuestros compañeros bomberos. Los que integramos este grupo conformado legalmente desde el 11 de febrero de 2021, lo hicimos porque vemos la necesidad de la población y de nuestro gente en cuanto a los problemas de protección civil y los fenómenos naturales que cada día se presentan”, dijo Rodas Santiago. 

Señaló que las brigadas son “un ente coadyuvante con las demás instituciones en casos de siniestro. Damos el servicio y nuestro tiempo sin ningún interés particular ni político. Eso sí, hemos definido que no queremos confundir la política y la religión con esta institución noble que hemos conformado”. 

Sostuvo que “participamos de manera voluntaria para prestar el servicio porque todos tenemos un trabajo del que dependemos. Ahorita un amigo que es técnico está dando cursos, a los cuales invitamos a la población los martes y sábados a las 5 de la tarde. Son dos horas, sin ningún costo. Es el primer curso del año. Luego seguirán los demás”. 

Francisco Rodas comenzó en labores de protección civil en la Ciudad de México y lo continuó cuando llegó a San Cristóbal. “Empecé en un grupo que se llamaba Radio Ayuda Oriental, en la delegación de Iztacalco en 1978. Uno ya trae esa vocación de servicio y ese altruismo para servir incondicionalmente porque eso hemos también definido. Vamos a servir a todos por igual, no buscamos protagonismo ni salir en la foto, simplemente hacemos nuestro trabajo desde la trinchera que nos corresponde. Es voluntario totalmente”. 

Se necesitan medios e insumos

Remarcó: “Los gastos que se generan por los traslados como gasolina y vehículos, los cubrimos nosotros. Nos trasladamos por nuestros propios medios”. Sin embargo, comentó que para operar en mejores condiciones les hace falta un vehículo de rescate urbano, una ambulancia y una pipa, por lo que pidió a personas altruistas que tengan las posibilidades, que los apoyen. 

“Nos mueve el altruismo, la vocación de servir sin ningún interés particular. Afortunadamente cada uno tiene un trabajo o un negocio de donde subsistir y que también de ahí le invertimos con gusto. Algunos son jubilados como Miguel Ángel y Homero. Yo aún no, pero le ando echando los kilos y algunos compañeros están en activos en el hospital o en el municipio. Somos una camaradería que nos mueve ese sentir de servicio a la población. No cobramos nada, no somos lucrativos”.