Desde febrero de este año, Elizabeth Gómez Morgan ha pedido una audiencia con la presidenta de San Cristóbal, Fabiola Ricci, para solicitarle su apoyo en la compra de una fístula que ayudaría a su hermana, quien, al igual que ella, padece diabetes tipo 2.
“He luchado”, recalca Gómez Morgan. “Y se me ha complicado la vida porque hace como un año sale diagnosticada mi hermana con la misma enfermedad, por lo que le han amputado la pierna y está perdiendo la vista.
Le tienen que hacer hemodiálisis y tiene un catéter, por lo cual se le infecta, sufre dolores de brazo, y quiero evitarle tanto dolor porque yo ya lo pasé, llevó siete años con esta enfermedad y son dolores muy fuertes”, menciona.
Caso
Después de que durante meses la hayan enviado de una dependencia a otra, y sin recibir apoyo de los regidores municipales, Elizabeth, cuyo único sustento es la venta de gomitas y Sabritas en el propio ayuntamiento, decidió hacer público su caso.
Recalca que nunca negó la ayuda del DIF municipal, en donde la han atendido con amabilidad, otorgándole despensas. Sin embargo, reprobó que, en una publicación en respuesta a su denuncia, la dependencia utilizara una foto de su hija menor de edad.
“Ella es mi único motor”, menciona Elizabeth sobre su hija de 16 años, quien acompaña a su madre todos los días a vender, guiándola por las calle, ya que poco a poco va perdiendo la vista. Por la situación ha tenido que dejar los estudios.
Pide respuestas
“Pedía cinco minutos con la señora presidenta, ¿para qué?, para que yo le platicara mi situación y ella, personalmente, me dijera si sí se iba a poder o no”, expresó.
“He asistido aquí a la presidencia porque yo soy de acá, de San Cristóbal, y acá me corresponde. Primero tengo que tocar puertas en municipio para después tocar puertas en otras partes”, explica.
“Como vuelvo a repetir, no le estoy pidiendo para a mi barrio, no le estoy pidiendo para mi calle, no le estoy pidiendo para las pantallas para cuando jugó la selección mexicana, ni para que venga un artista. Le estoy pidiendo para salvar una vida, para estar más tranquila, sin dolor, porque esta enfermedad genera dolor”, subraya Elizabeth.












