A parte de un olor pestilente se puede observar pedazos de televisores, botellas de vidrio, plástico, escombro, llantas y animales muertos, se trata de otro terreno baldío convertido en basurero a 150 metros de una de las instalaciones de Proactiva; los vecinos, los más son afectados.
Es otro de los muchos de terrenos abandonados sobre el libramiento norte, por encima de la colonia Chapultepec, que se ha convertido en un basurero municipal sin que la Secretaría de Servicios Municipales de Tuxtla Gutiérrez solucione esta problemática, como tampoco los camiones recolectores de basura.
A pesar de que en campaña electoral, en el 2015, Fernando Castellanos Cal y Mayor realizó una clausura simbólica a las instalaciones de Proactiva, durante su trienio no ha suspendido el contrato con la empresa a pesar de las diferentes inconsistencias de sus labores.
Una habitante del lugar se acercó curiosa al ver la presencia de fotógrafo y reportero, “meses tiene que vivimos con las pestilencias. Gente de otro lado viene a tirar su basura acá porque Proactiva no las levanta de las calles. Les pedimos de favor al camino cuando pasa, pero ni caso nos hacen”, comentó.
Incluso entre los desperdicios orgánicos que arrojan, unas matas de tomate y chiles han comenzado a crecer en el terreno, debido a los meses que tardan los desechos; meses anteriores sucedió lo mismo con un terreno a más de 200 metros de distancia, a un costado de la instalaciones de Proactiva.
Cabe señalar que la Secretaría de Servicios Municipales, a cargo de Ahmed Jamil Gómez Choel, está facultada para obligar a la empresa recolectora de basura a recoger los desechos tirados dentro de la ciudad, sin embargo aparentemente no se hace, a pesar de los 11 millones que mensualmente se le paga a esta empresa.
Precisamente en fechas pasadas un camión de basura del Ayuntamiento junto a una asociación civil levantaron la basura de otro basurero improvisado, a pesar de que este se encontraba a unos 80 metros de distancia de una de las instalaciones de Proactiva.












