Roberto Fuster * CP. Ante la grave deforestación en la entidad chiapaneca y los pronósticos del impacto de por los menos 17 huracanes, se prevé que la geografía estatal padezca nuevas inundaciones en las regiones donde el pasado 2005 el huracán Stan dejó zonas devastadas.
César Triana, encargado estatal del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), urgió en entrevista anterior, a tomar medidas preventivas ante las posibles lluvias en las regiones fronterizas, así como en el centro de la entidad.
Y es que de acuerdo con el SMN, a partir de ayer 15 de mayo dio inicio la temporada de huracanes en México, pero para la franja fronteriza de Chiapas se esperan lluvias intensas en las próximas horas de hasta 70 milímetros y dicho periodo se extenderá hasta el 19 de mayo, tan sólo en lo concerniente al inicio de los chubascos.
Según datos del organismo nacional, la temporada inicia el 15 de mayo y culmina el 30 de noviembre del 2006, y el temor de la dependencia es que los fenómenos atmosféricos tendrán un patrón similar a los ocurridos en el 2005, que impactaron sobre todo en el sureste mexicano.
No hay reconstrucción
A siete meses de la desgracia provocada por el huracán Stan en Chiapas, que dejó un saldo de 120 personas muertas, miles de damnificados y 41 municipios afectados, el proceso de reconstrucción no ha comenzado, por lo que el riesgo está latente en las zonas afectadas.
Deforestación, causa de inundaciones
Un comunicado emitido por Greenpeace México senaló que lo ocurrido el ano pasado en los estados de Chiapas, Veracruz y Oaxaca pone de manifiesto que la deforestación y la degradación de los suelos aumentan la vulnerabilidad a los huracanes, inundaciones y otros fenómenos climáticos.
Tan sólo en Chiapas, senaló el organismo ambientalista, la cobertura forestal está degradada en 76 por ciento, de acuerdo con expertos en este tema.
Unach
Por otra parte, Martín Mundo Molina, miembro del Centro de Investigación de la Facultad de Ingeniería de la Unach y del sistema Nacional de Investigadores, aseguró que la deforestación de la parte alta de las cuencas en el estado y la invasión de pobladores en los cauces de los ríos, son las causas principales de la destrucción que dejó el huracán Stan.
Mundo Molina aseguró que lo que causa más dano son los efectos antropogénicos del hombre, que ha utilizado los lechos de los ríos para vivir o han deforestado la parte alta de la cuenca como es el caso de Tapachula y Huixtla, donde en los ríos Coatán y Huixtla, suman las 20 mil hectáreas deforestadas.
Manifestó que en los trabajos de reforestación es necesario establecer un programa integral a largo plazo, en el que colabore personal calificado en sociología, antropología, física, entre otras materias, además de hacer un programa de concientización del buen uso de los recursos.
Por la alta tasa de huracanes que habrán en el sureste del país y en especial en Chiapas, el Consejo Nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación se instalará en sesión permanente para dar seguimiento a los eventos y promover acciones preventivas para evitar muertes en las poblaciones afectadas, luego de que el ano pasado perecieron 120 personas en Chiapas, Yucatán y Quintana Roo, tras el paso de Stan, Wilma y Emily.











