Comenzó como una rotura del pavimento. Luego una cuadrilla de trabajadores perforó el concreto, “reparó” algo allá abajo y dejó un bache. Seis meses después es una zanja, un drenaje a cielo abierto sobre la 15 Poniente y Avenida Central, en la entrada de la colonia Xamaipak, una de las arterias viales más concurridas de Tuxtla, un foco de contaminación sobre le que pasan 165 carros por hora.
Doblando a la derecha en el cruce de Avenida Central y 15 Poniente, al costado izquierdo de la Cabeza Maya, se abre un boquete que cruza la calle de banqueta a banqueta; tiene una profundidad que cubre las llantas de los automóviles.
Sobre ese cruce concurrido de la capital, una farmacia, un edificio de gobierno, un supermercado, reclaman intervención. Nadie asume la responsabilidad: el Smapa dice que Obras Públicas Municipales. Que es obra de Infraestructura, que es de Telmex o, incluso, de Comisión Federal de Electricidad.
Lleva seis meses abierta, deteriorándose, haciéndose una zanja cada vez más profunda.“No se necesita cemento, si no poquito de vergüenza”, dijo doña María López Zenteno, que llegó al puesto de taquitos que se instala sobre la 15 Poniente.












