Bacterias acechan en hospitales de Chiapas: especialista

Detallan los resultados de la investigación. Daniel García / CP
Detallan los resultados de la investigación. Daniel García / CP

Algunas bacterias ya no responden a los medicamentos, resaltó el investigador Abraham C. Gómez Choel, quien presentó un estudio que revela que las infecciones adquiridas durante la atención médica ponen en riesgo la vida de los pacientes, porque los antibióticos convencionales están perdiendo efectividad.

En el Congreso Internacional de Ciencias Químicas, el especialista de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), informó que, en colaboración con la Universidad Autónoma de Nuevo León, su equipo logró identificar tres genes de resistencia bacteriana en tres tipos diferentes de microbios aislados en un hospital de Chiapas (cuyo nombre aún no puede revelarse por estar en proceso de investigación).

Mutaciones

Esto significa que las bacterias han mutado y se han vuelto más fuertes, haciendo que muchos tratamientos estándar sean inservibles.

Gómez Choel explicó que el problema no es menor. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hace unos años se registraban cerca de 60 millones de casos de sepsis (infección generalizada grave) en el mundo, y aunque la cifra bajó a 48.9 millones en 2017, sigue siendo alarmante.

En el hospital donde realiza el monitoreo, se contabilizan alrededor de dos mil 308 pacientes hospitalizados cada mes.

De todos los cultivos de sangre que se les practican, el 31 por ciento da positivo a presencia de bacterias. Lo que representó un gasto millonario para las instituciones y un alto índice de muertes que se pudieron evitar.

Problemáticas

El problema no es la falta de reglas, sino que no se aplican. Señaló que prácticas tan simples como el lavado de manos, la limpieza de estetoscopios y el cambio de guantes entre paciente y paciente, muchas veces se omiten. Incluso mencionó que los familiares acompañantes, sin darse cuenta, contribuyen al contagio al tocar a los enfermos con las manos contaminadas por el uso del celular.

Otro punto crítico que destacó es el subregistro de estas infecciones. Los médicos y enfermeras, por miedo a ser sancionados, prefieren no reportar los casos, lo que impide que las autoridades de salud tomen cartas en el asunto a tiempo.

Ante este panorama, Gómez Choel hizo un llamado a la conciencia y a la acción. Insistió en que no basta con tener equipos automatizados de última generación (ni con actualizar las guías de tratamiento), la verdadera solución pasa por garantizar insumos básicos como gel antibacterial y, sobre todo, por cambiar la cultura del personal de salud.