La misa de este domingo ofrecida en la capital en la Catedral de San Marcos de Tuxtla se tornó distinta. A pesar de que no se tenía confirmado aún el primer caso de Covid-19 en Chiapas, el arzobispo Fabio Martínez Castilla pidió a los feligreses tomar medidas durante la santa misa.
Aunado a ello, el recinto que congrega a los fieles católicos no lució lleno como todos los domingos, incluso el acto religioso tardó menos de lo esperado, a pesar que siempre se extiende de 10 a 15 minutos.
Llegado el momento de desear la paz, los asistentes a la eucaristía no se dieron la mano, tampoco saludaron con la inclinación de cabeza, medida recomendada por el arzobispo; salieron apresurados por las tres entradas de la catedral.
Las tres filas de la comulgación de otros domingos, se convirtieron en una; el sacerdote, como se tenía programado, entregó la hostia en la mano a los pocos católicos que optaron por formar parte de este acto religioso.
Fue este mismo domingo que se confirmó el primer caso por coronavirus en la capital chiapaneca, por lo que se espera que las medidas tomadas por la Iglesia sean replicadas en toda la entidad y por diferentes sectores.
En la capital existen varias iglesias de la religión católica donde se congrega un importante número de personas para presenciar la misa, entre las que se encuentra la Iglesia de Santo Domingo, San Roque, El Calvario, entre otras más.
Las autoridades ya han emitido una serie de recomendaciones para evitar la propagación del virus, entre las que destacan: no asistir a espacios de gran concentración humana, evitar saludar de mano, taparse al estornudar, además de que la población debe mantenerse tranquila, para no caer en pánico.












