Ante la suspensión de clases presenciales y la fuerte crisis económica que ha dejado la pandemia, en algunos planteles del Colegio de Bachilleres de Chiapas (Cobach), principalmente de los municipios más alejados, los Comités de Padres de Familia determinaron no pagar cuota de inscripción o bien, aportar un porcentaje.
La directora general del Cobach, Nancy Leticia Hernández Reyes, explicó que como lo establece la Ley de Educación, las cuotas son voluntarias y son establecidas por los Comités de Padres de Familia; la institución no obliga a pagar una cantidad específica en ninguno de los planteles.
Por ejemplo, dijo que hay planteles ubicados en zonas de muy alta marginación, como en la zona Altos, donde los padres de familia deciden no otorgar la cuota por la situación económica de la comunidad, o bien, establecen pagar 50, 100 o 200 pesos, según el panorama general.
En estos casos, enfatizó que a pesar de que la comunidad de padres y madres decida no otorgar una cuota o bien dar una cantidad baja, el Cobach destina recursos internos para el mantenimiento del plantel, no se descuida en ningún aspecto.
Hernández Reyes destacó que la cuota no está supeditada a otorgar el servicio educativo, es decir, que si un padre o madre de familia a pesar de que se haya acordado la cuota en asamblea general no puede cubrirla o sólo puede cubrir una parte, asiste al plantel para la extensión de pago y su hijo pueda seguir sus estudios.
Indicó que el recurso que reciben por concepto de cuotas se devuelve con proyectos de mejoras en cada plantel, para los estudiantes y en cuestión de infraestructura, sin embargo, no se presiona a ningún joven a pagar la cuota ni se condiciona el derecho a la educación.
Mencionó que incluso en algunos planteles, por acuerdo general los padres pagan doble cuota, a la directiva y al comité, para que ambos organismos puedan trabajar en beneficio de la escuela y su comunidad.
Reiteró que en la mayoría de los planteles los comités determinaron, a pesar de la situación económica que impera a nivel estado, no dejar de colaborar con los planteles y disminuir las cuotas en lugar de no pagarlas, conscientes de que el recurso sirve para el mantenimiento y proyectos educativos, y en algún momento, los jóvenes regresarán a clases presenciales.











