Marco González * CP. Hasta en un 52 por ciento disminuyó la cantidad de lluvia en relación al ciclo agrícola del 2008 a la fecha en la zona de la Sierra Madre de Chiapas, advierten los especialistas y productores de la región. Ese es uno de los efectos del cambio climático, que provoca efectos negativos en la economía de la gente del campo, al afectar la producción y repercusiones en el aspecto educativo, político y social.
Para Jorge Aguilar Reyna, del Centro de Agroecología San Francisco de Asís, de la Red Maya de Organizaciones Orgánicas, es alarmante la situación del cambio climático en nuestra región. La mayoría de los cultivos dependen de las lluvias y éstas han disminuido en un 52 por ciento.
A la par de los afluentes que se nutren de las lluvias en la zona de la Sierra Madre de Chiapas, depende el abasto de cuando menos dos millones y medio de chiapanecos, es decir, más del 60 por ciento de la población total, advierte el doctor Cecilio Marroquín, especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el área de ecología, sustentabilidad y sociología.
Desde finales de la década de los ochentas se advertía la escasez del agua en muchas comunidades de la zona serrana de Chiapas y se puntualizaba que sería necesario reubicar a unos 150 mil pobladores que tendrían severos problemas con el abasto del vital líquido. Ahora queda más que confirmado, señala el doctor Marroquín. Ya no hablemos de la producción de la zona.
Consultado por separado, ambos coinciden en señalar que es urgente fomentar una cultura de la Agroforesteria, como la única opción de verdadera agricultura de conservación, porque en ello está implícita nuestra subsistencia y también de la nuestros descendientes. El futuro, dice Marroquín, ya nos alcanzó y estás sintiendo, desde ya, los embates del clima.
Todo cambia, pero no tan aceleradamente, señalaba el extinto doctor Vicente Martínez Vázquez. En Chiapas las lluvias llegaban a más tardar el 17 de abril. Ahora, empiezan en julio, si bien nos va, apunta el viejo campesino de la Frailesca: Don Tereso Martínez.
Montañas peligrosas
Sin la cobertura de árboles, yerbas, pastos, entre otras plantas, las montañas se tornan muy peligrosas, sobre todo si están próximas a zonas de movimientos tectónicos constantes. En cualquier momento se pueden derrumbar y sepultar cientos o miles de hectáreas de cultivos, arrasar con carreteras y también sepultar pueblos enteros.
Los derrumbes que se suscitaron durante las lluvias de 1998 y 2005 nada los ha podido detener, porque nada de lo prometido sobre la reforestación se ha llevado a cabo, dice el doctor Cecilio Marroquín.
Para el doctor Rafael Calderón Arozqueta, especialista en agricultura ecológica y sustentabilidad de las Universidades Autónoma de Chapingo y Metropolitana, la reforestación de la Sierra Madre de Chiapas es una de las mayores prioridades que tiene el país. Aquí en Chiapas se genera la mayor cantidad de agua dulce del país y que escurre hacía Tabasco. Por esa simple razón debe ser considerado esta meta como un asunto de seguridad nacional.
En tanto para Marroquín, el agua de Chiapas puede ser la mayor riqueza de la cual disponga México en los próximos años y para tener este patrimonio es menester preservarlos, y parafraseando el título de una vieja película señala: porque desalar agua de mar resulta muy caro para cuando la sed nos alcance.
Y esto -vaticina- puede acontecer en la próxima década. Como cuando se advirtió que escasearía el agua en comunidades de la Sierra Madre de Chiapas. Motozintla, la cabecera regional, es ahora el mejor ejemplo. El agua llega cada 15 días a los hogares. El tandeo, dicen, puede espaciarse todavía más.











