Un grupo de 70 peregrinos llamados hojeros, entre adultos y niños, concluyó el viaje al cerro El Estoraque, para cortar y traer en sus espaldas la flor de espadaña. Sus ramas servirán para el festejo de la Santa Cruz, este tres de mayo, en su parroquia de la colonia Terán en Tuxtla Gutiérrez. Celebración que ha sido criticada por ambientalistas, debido a que su cumplimiento implica un daño ambiental: cortar las ramas de una planta que se encuentra en peligro de extinción.












