Bajas del 50 por ciento en pasaje del sector

El sector del transporte público presenta repercusiones derivadas de la actual situación que vive la capital del estado, sucitada por las manifestaciones del magisterio en contra de la reforma educativa.

Conductores de taxis permanecen más de media hora esperando pasajeros en las bases; los colectivos se detienen más de cinco minutos en las paradas para poder conseguir más abordaje.

Los continuos bloqueos en diferentes puntos de la ciudad por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han ocasionado la falta de pasajeros para los transportistas, que diariamente buscan obtener los ingresos para sostener a sus familias.

Taxistas comentan que antes de que iniciara el paro magisterial cubrían más de 30 servicios durante una jornada de 7 horas; ahora la cantidad se ha reducido a 15, debido, principalmente, a la falta de padres de familia que lleven a sus hijos a la escuela.

Las bases de taxi más importantes de la ciudad se encuentran en las plazas comerciales y supermercados de la ciudad, al ser tomadas por el magisterio, los dejan sin oportunidad de trabajar durante todo el día.

Los horarios de más afluencia de personas que utilizan el transporte público son de seis a nueve de la mañana y de doce a tres de la tarde, por las entradas y salidas de las escuelas.

Sin embargo, al no haber clases, ha disminuido la cantidad de personas que requieren de este servicio, ocasionando que los conductores no alcancen a cubrir las coutas establecidas.

Colectivos cuya principal ruta es el centro de Tuxtla Gutiérrez, se enfrentan con el tráfico sobre las principales vías alternas, establecidas para evadir el paro que se concentra dentro de una de las avenidas más importantes de nuestra ciudad, provocando retraso en los tiempos establecidos para su recorrido, además de aumentar el gasto de combustible representando importantes pérdidas.

Transportistas esperan que el movimiento magisterial llegue a su fin, lo que traerá solución a los problemas actuales en su economía, por lo que piden a este sector que sean abiertos al diálogo y consideren los daños colaterales que su movimiento genera.