El bajo nivel del cauce de las cascadas de Agua Azul será una condición que prevalecerá hasta el 2018, sin tenerse certeza o fecha exacta del regreso a su normalidad, por lo que tendremos que acostumbrarnos a la nueva imagen de esta escena natural.
Así lo dio a conocer el director encargado de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en Chiapas, Adrián Méndez Barrera, indicando que esta problemática es también consecuencia de la prolongación de los asentamientos humanos y su aumento.
“Así lo vamos a estar viendo (Agua Azul) y posiblemente todavía más disminuido durante los primeros meses (del 2018) cuando hay menos agua. No hay riesgos para la población y es una oportunidad para trabajar con todas las comunidades que están arriba que no se habían dado cuenta de que lo que hagan con la naturaleza tiene repercusiones”, enfatizó.
Agregó, que el cauce natural no regresará en los meses siguientes, sino hasta la temporada de lluvias, la cual inicia entre el quinto y sexto mes del año, sin embargo en caso de haber precipitaciones abundantes el cauce se elevará levemente.
Aseguró que el turismo en la zona seguirá ya que esta situación no afecta a los turistas, ni a los habitantes; además de ser un fenómeno que se está suscitando en diferentes partes del planeta, debido al cambio en los patrones de lluvia y si a esto se le suma la deforestación el problema se agrava más.
“Ya habían indicadores años atrás de que esto podrían suceder en cualquier momento, pero en Chiapas es la primera vez que ocurre a este grado. Las comunidades se pueden quedar en el futuro sin agua, entonces ese va a ser nuestro punto de partida, nosotros necesitamos agua con conflicto o sin conflicto”, puntualizó.












