La Sociedad Interamericana de Prensa presentó ayer un balance sombrío con respecto a la vigencia de la libertad de expresión en el hemisferio, al informar que durante el último año fueron asesinados 24 periodistas en hechos ligados con ataques de grupos criminales. La Presidencia del organismo continental que agrupa a mil 300 publicaciones de la región, informó de las actividades de la agrupación, destacando la aprobación del Congreso de México de una reforma constitucional que permite llevar al ámbito federal las investigaciones por atentados graves contra periodistas. Además, hizo un llamado a apresurar la reglamentación de esa reforma para que tal tutela sea vigente a la brevedad posible.
La Sociedad Interamericana de Prensa tomó conocimiento de reportes sobre el estado de la libertad de expresión y de prensa en cada una de las naciones que integran el Continente Americano, en los que se destaca un crecimiento en los ataques contra reporteros y otros trabajadores de la prensa por parte de fuerzas ligadas al narcotráfico y otras formas del crimen organizado, las cuales han asesinado a periodistas, especialmente en Honduras, Brasil, Colombia y México.
México ha llamado la atención, ya que durante la última década han sido asesinados o desparecidos más de 70 comunicadores, en la mayor parte de los casos, por acciones de los cárteles de las drogas.
En lo que se refiere al Continente, el trabajo de prensa además, ha chocado con el estilo de ciertos mandatarios que no se preocupan por la forma en que se conducen ante este ejecicio, tal es el caso de Hugo Chávez, quien ha agredido a diversos medios de comunicación de su país e incluso denostado al organismo de prensa interamericano, y así como el ecuatoriano Rafal Correa, con una serie de restricciones que se agudizan en persecución.
En el caso de Correa, muestra ese deplorable estilo lo mismo ante un medio europeo -español rte- o estadounidense como CNN; ante ambos la intolerancia y los insultos son lo suyo.
Así pues, además de los retos que plantea el crimen trasnacional, los medios ahora deben lidiar con estos personajes que adicionalmente pretenden eternizarse en el poder.











