El Banco de Alimentos de México ha beneficiado sin fines de lucro, por alrededor de 21 años a familias chiapanecas de escasos recursos con despensas alimenticias, combatiendo de esta manera el hambre que es una problemática que afecta sobre todo al sector indígena.
Azael Ponce Campos, director del Banco de Alimentos del centro de Chiapas, destacó que son una asociación civil que cuenta con 72 bancos a nivel nacional y en promedio en la entidad recolectan 80 toneladas mensuales, unas 960 toneladas anuales de alimentos que se destinan a sectores vulnerables.
En el estado existen tres bancos, ubicados en Tuxtla Gutiérrez, en la zona Soconusco y en Los Altos; en el centro de Chiapas ha beneficiado tan sólo en este año a 11 mil 300 personas pertenecientes a mil 500 familias.
Explicó que se acopian los productos a través de grandes convenios con grandes empresas enfocadas en el rubro de la alimentación, mismas que canalizan los productos al bamx como donación; una parte muy importante dentro de la cadena de donación es la Central de Abastos misma que les provee frutas y verduras.
El director del Bamx apuntó que los productos se seleccionan previamente para que cuente con las normas de calidad e higiene porque finalmente será para consumo humano.
“A las personas se les destina los alimentos pero tienen que pagar una cuota mínima de recuperación, para que el banco pueda subsistir al no contar con subsidios gubernamentales”, expuso.
La despensa que se facilita a los grupos de familias cuentan con un promedio de 40 kilos y se compone principalmente de frutas, verduras, frijol, arroz, aceite, lácteos y perecederos, entre otros.
Señaló que los grupos de familias tienen el derecho de llegar al banco de alimentos dos veces por mes, hasta culminar el año; previamente se les realiza un estudio socioeconómico para poder acceder al beneficio.
Ponce Campos reveló que también cuentan con un comedor infantil donde se dan desayunos gratis a alrededor de 300 niños de la central de abastos y quienes llegan de otros puntos de la ciudad. Además de que cuentan con beneficiarios indirectos de instituciones que sufren de alguna adición.
Recordó que anualmente se realiza un colecta por el Día Mundial de la Alimentación en donde ejecuta una campaña de recolección de alimentos de casa en casa, sin embargo, por la emergencia tras el sismo del pasado 7 de septiembre no se pudo desarrollar este año, y todo el alimento que llegó fue destinado principalmente para los damnificados.
“Se repartieron despensas en colonias de la región de la Frailesca, fue un aproximado de 700 kilos; estamos preparando una segunda fase de participación para poder hacer llegar alimentos a comunidades afectadas”, agregó.
Cabe destacar que la población que generalmente atiende el Bamx es gente de la periferia de la ciudad y mayormente del sector indígena, pero también a madres solteras y adultos mayores, a quienes les desarrollan un estudio socioeconómico para saber en qué medida necesitan el apoyo alimenticio: esta labor que vienen desarrollando desde hace más de 20 años, buscando erradicar el hambre en Chiapas.












