"Heriberto Ortiz * CP. Hasta en un 20 por ciento se han incrementado los robos a casa habitación, asaltos y otro tipo de delitos en Arriaga durante los últimos 10 años, toda vez que los cuerpos policiacos concentran su atención sobre las vías del tren, mientras que los asalta migrantes cambiaron de víctimas y ahora atacan a la sociedad civil.
Se sabe que los rondines de los cuerpos de seguridad por las calles de la ciudad rara vez se efectúan, esto como parte de un proceso de abandono social a favor de la migración desorganizada, señalan datos del Colegio de la Frontera Sur y del Frente Pro Defensa de Arriaga.
Y es que en los últimos meses los diversos cuerpos de la policía municipal, estatal y federal se concentran en brindarle seguridad a los migrantes mientras abandona la seguridad que en teoría deberían brindarle a los habitantes de la llamada ""Ciudad de los Vientos"".
""Las políticas públicas en defensa de los migrantes son necesarias, y las aplaudimos, pero es prudente también realizar un acompañamiento de órdenes para generar un estado de protección a favor de la ciudadanía, pues muchas ocasiones los asaltantes de migrantes están cambiando de víctimas. Ahora persiguen a la ciudadanía general"", señaló Ernesto Castillejos Cruz, vocero del Frente Pro Defensa de Arriaga.
Agregó que nadie repara en acompañamiento de organizaciones de la sociedad civil nacional o internacional para evitar la inseguridad se focalice entre la gente pobre.
Dijo que son cientos de familias que han sido visitadas por los amigos de los ajeno o bien han sido asaltados. La mayoría de la gente no levanta su denuncia para evitarse más problemas, sobre todo con las autoridades que si bien no resuelven los casos entrampan al denunciante y lo obligan a una serie de declaraciones, pruebas y pagos.
""Gente del Colegio de la Frontera Sur ya acudió a Arriaga a estudiar el caso y determinaron que se puede mencionar con certeza que los asalta migrantes están cambiando de víctimas y ahora atacan a la sociedad civil"", refirió.
A eso se debe que muchas personas no levanten denuncia alguna ante las instancias correspondientes y todo queda como anécdota o lo que ahora los jóvenes llaman: leyenda urbana. Son reales. Existen como el día y la noche, pero que nadie se atreve a mencionar, porque inmediatamente se le estigmatiza a la sociedad de fascista o racista, aun cuando le asista la razón y las evidencias salten a la vista.
No son pocas las casas que han enrejado sus corredores para evitar que por las noches los ladrones las saqueen, comenta Castillejos Cruz, quien recuerda que hace años la gente dormía con las ventanas abiertas, ahora ni con rejas y mosquiteros se puede, porque a muchos los han narcotizado. La desconfianza crece en la medida que los cuerpos de seguridad apoyan a unos y descuidan a la mayoría.
Hace algún unos cinco años un par de ancianas fueron narcotizadas para robarles sus escasas partencias. Una de ellas ya falleció. Quedó muy impresionada por aquel acontecimiento y se fue consumiendo paulatinamente. A partir de esa fecha, no son pocas las familias que han sido narcotizadas a media noche para entrarles a saquear.
A la gente de Arriaga le da envidia cuando ven los despliegues de policías, organizaciones y medios para seguir el caso de quienes transitan por esa ciudad. Ojalá algún día, le pongan el mismo empeño a la inseguridad que se vive en esta Ciudad de los Vientos por la pérdida de millones de pesos por los robos, los asesinatos y lesionados.
Esas son también noticia, pero las sacan muy de vez en cuando. Hay hasta libros sobre maras y de la llamada 'bestia', pero no de los mexicanos que a lo largo de las vías del tren también sufren de asaltos, robos y vejaciones de parte de quienes también explotan a los migrantes, puntualiza Erika Peña Solís, otra integrante del naciente frente.
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