Bebidas procesadas son un riesgo de muerte

Bebidas procesadas son un riesgo de muerte

La pandemia causó un fuerte impacto en la salud pública en muchos países, ya que la principal recomendación de quedarse en casa orilló a millones de personas a refugiarse en la comida, en su mayoría procesada y con bajo contenido proteico, lo que causó un incremento en el índice de obesidad.

Lo anterior lo indicó María Regina Solórzano Aguilar, responsable del Componente de Salud en el Distrito 3 (Comitán) de la Secretaría de Salud, durante el webinar “El efecto de las bebidas azucaradas en nuestro cuerpo”, organizado por el Colegio de Bachilleres de Chiapas (Cobach).

Apuntó que investigadores de Estados Unidos señalan que no sólo existe una asociación entre el consumo de bebidas azucaradas y el aumento de peso, también la edad en el inicio del consumo de estas juega un papel importante.

Mencionó que en México las bebidas azucaradas son responsables de más de 24 mil muertes cada año. Entre hombres y mujeres menores de 45 años estas causan 22 y 33 %, respectivamente, de todas las muertes relacionadas con diabetes, enfermedad cardiovascular y obesidad en el país.

Un estudio de seguimiento o cohorte que inició en la Ciudad de México en 1997, registró que a los dos años de vida todos los participantes ya habían comenzado a consumir bebidas azucaradas, mientras que el 73 % inició antes del primer año de vida.

La evidencia demuestra que al ingerir bebidas endulzadas con jarabe de maíz de alta fructuosa, induce en la sangre un porcentaje mayor de partículas que transportan colesterol malo, lo que aumenta el riesgo de padecer ácido úrico, enfermedades cardiovasculares como infarto al miocardio y en consecuencia, un mayor riesgo de muerte.

Indicó que hay una marca en el mercado de agua embotellada con jugo natural de frutas para niños, que de acuerdo a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) es de las que contiene azúcar, ya que registró que solamente el 1 % de cada botella es natural.

Esto quiere decir que en cada botella de 300 mililitros, solamente tres mililitros del producto está realmente hecho con ingredientes naturales; asimismo, hay varias marcas que dicen ser naturales o con bajo contenido de azúcar, pero no lo son.

Mencionó que si bien la genética permite la obesidad, el ambiente la desencadena, es decir, que tener antecedentes familiares no condena a ninguna persona a padecerla; cuidando los hábitos alimenticios y haciendo actividad física de forma periódica contribuye a evitar este padecimiento.