A parte de no contar con los papeles legales, como el contrato colectivo de trabajo o el acuerdo de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) pide el 100 por ciento de las cuotas sindicales y el 50 por ciento de trabajaos de acarreo, lo que evidencia el interés económico de un pequeño grupo.
Es decir, que el bloqueo instalado actualmente en la obra de construcción del hospital 180 camas, en el municipio de Tapachula, simplemente es un conflicto de intereses monetarios por parte de la dirigencia de dicha confederación, liderada por María Olvera Mejía.
“Nosotros lo que hicimos cuando nos pararon los camiones, porque la CTM nos quería llevar al juego de golpear a su gente para que ella luego se quejara (Olvera Mejía) y posteriormente nos dijeran ‘golpeaste ahora cede una parte de la obra’; pero no lo hicimos le apostamos a la legalidad”, indicó Cristian Didier Palacios Moreno, secretario de Contrato Colectivo de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC).
Lo anterior fue mencionado en el contexto, de que la CTM mantiene bloqueada la obra con gente armada con palos, entre ellos personajes que incluso amenazan de muerte a integrantes de las agrupaciones que legalmente pertenecen a la obra, mismos que han sido desalojados en dos ocasiones.
Exigencias
Además de que la CTM pide el 100 por ciento de las cuotas sindicales perteneciente a la obra hospitalaria y la mitad de unidades empleadas para el acarreo de materiales, lo cual dejaría sin nada de trabajo a la CROC y a siete sindicatos más de Tapachula.
“Nos costó bastante para que la autoridad accionara en especial la Fiscalía, todas la pruebas contundentes fueron aportadas. Tenemos una carpeta de investigación abierta, una demanda penal con folio: 3349-089-0501-2017”, abundó.
Entre los nombres de las personas que impedían el ingreso a las unidades de acarreo son: Julio César Sandoval Rodas, Víctor Daniel Gómez Escandón, Sergio Navarro y Beatriz Catalina Rivera Domínguez.












