El cierre de calles y de la principal avenida en el Centro de Tuxtla Gutiérrez, debido a las manifestaciones y plantones, aunado al cierre de otras vialidades para los paseos familiares organizados por el Ayuntamiento, han ocasionado que las ventas en los comercios de la zona vayan a la baja.
Cuarto Poder realizó un recorrido para conocer la realidad de los negocios establecidos en el Centro de la ciudad, lugar que desde hace más de 20 días está convertido en una verdadera telaraña, en donde miles de lazos de todos los colores y grosores se entrelazan para sostener de un punto a otro los improvisados techos de plástico, que son refugio de los maestros paristas.
El único medio para llegar al Centro es a pie y resulta toda una travesía; hay que esquivar no sólo los lazos o mecates, sino que también cables de corriente eléctrica que están a no más de un metro de altura, los movimientos del cuerpo deben ser rápidos de un lado hacía otro, tal si fuera una clase de crossfit, que no es más que un entrenamiento compuesto por ejercicios funcionales constantemente variados.
A pesar de que los docentes dejaron en algunos casos el acceso y el paso libre hacía algunos comercios, estos lucen vacíos y no sólo eso, sino que sus ventas han bajado entre un 70 y 80 por ciento, en tanto que instituciones bancarias han recurrido a establecer sus propias medidas de seguridad para evitar ser afectados por manifestantes.
Julián Gómez, propietario de Sport Factory, una tienda de deportes, comentó que la situación es difícil no solo por los maestros sino que incluso, indirectamente, el Ayuntamiento abona a esta crisis financiera.
“Los maestros han venido en tres ocasiones en el año, cierran calles, se manifiestan y aunado a ello el municipio cierra los domingos de 9:00 a 12:30 horas, para hacer sus paseos de Tuxtla Recreativa y todo eso ha venido a afectar”.
Julián comentó a su vez, que en años anteriores las autoridades han puesto en operación proyectos, para que los comerciantes afectados de alguna manera recuperen sus ganancias, sin embargo, estos apoyos económicos no son gratuitos ni mucho menos se van a fondo perdido.
“Hace dos años nos apoyaron y no fue ningún obsequio, fue un préstamo en efectivo para cubrir alguna renta o reponer alguna mercancía, después de que nos quedamos sin nada y se fue pagando a Banchiapas, fue sin intereses, fue una ayuda que nos dieron, pero hasta ahorita no han propuesto nada”.
La situación es cada vez más difícil para algunos comerciantes y es que las rentas van de 15 mil hasta 30 mil pesos mensuales y las ventas van a la baja, lo que venden no les alcanza, dicen, para reponer la mercancía vendida, solo para la renta y salarios del personal y pagos.












