Bodegas de seres humanos

"México, D.F. * Notimex. Las cárceles en México son ""bodegas de seres humanos"" donde la rehabilitación es impensable y la mayoría de las personas senaladas como probables responsables son consignadas por delitos menores, lo que provoca hacinamiento, autogobierno y violencia.

Además la privación de la libertad genera altos costos no sólo para los familiares de los internos, sino también para las autoridades.

El documental ""El túnel"", realizado por Roberto Hernández y Layda Negrete, académicos de la División de Derecho del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), pone al descubierto las anomalías en los reclusorios de México.

Asimismo, muestra un sistema de justicia penal que se concentra en perseguir delitos de baja cuantía cometidos en flagrancia.



Urge reformar el sistema

De acuerdo con Roberto Hernández, la esencia del documental es visualizar la realidad de la aplicación de la ley y de la irracionalidad de la justicia.

""Nos interesa promover una reforma al sistema de justicia penal y nosotros como académicos sí queremos participar en ésta"", dijo.



""Delincuentes""

menores sin defensoría

Se presentan historias de personas que purgan una condena por delitos menores, incluso algunas no cuentan con un defensor de oficio al que tienen derecho.

""El número de personas encarceladas a pesar de no ser aún sentenciadas aumentó en los últimos 10 anos"", expuso.

El investigador explicó que cinco de cada 100 personas procesadas por delitos menores tienen derecho a salir bajo fianza, pero permanecen en prisión preventiva porque no tienen dinero para pagarla.



Un preso cuesta

120 pesos

El director general de Reclusorios del Distrito Federal, Antonio Hazael Ruiz, reconoce que no es correcta la política de seguridad pública de meter a la cárcel al mayor número de detenidos porque eso no es sinónimo de que exista menor delincuencia en las calles.

""El túnel"" exhibe el caso de un ""valet parking"" acusado de robo de auto, y a pesar de que el dueno del vehículo desmintió el hecho está preso y sentenciado a siete anos por robo agraviado; o el de una mujer que está encarcelada por hurtar un oso de peluche.

El funcionario precisa que mantener a un preso cuesta por día 120 pesos, que multiplicados por los 32 mil 150 que se encuentran en los 10 centros penitenciarios de la ciudad representa una erogación de tres millones 846 mil 500 pesos diarios.



Sobrepoblación por delitos menores

A su vez la investigadora Layda Negrete indicó que el propio director de reclusorios admite que 70 por ciento de las personas son aprehendidas por robos menores y no deberían estar en las cárceles, pues eso ocasiona 40 por ciento de la sobrepoblación.

Para ella, ""las soluciones no se agotan con una legislación nueva; si bien puede haber aspectos normativos relacionados con los problemas, hay una gran reforma de gestión y procesos pendientes de realizarse que no tiene que ver con legislación"".

Senaló que hay dos respuestas institucionales que son muy recurrentes, una es elevar el presupuesto y otra las penas: en la primera se invierte dinero bueno a un diseno malo, ""ya que existe poca investigación y una mala gestión y administración de la procuración de justicia"".

La segunda, agregó, tampoco es idónea porque ""tenemos un sistema que tiene altas probabilidades de identificar como sospechoso a un inocente y dejar libre al verdadero culpable"".

Sostuvo que la corrupción permea porque hay cuotas de consignación y no hay un sistema judicial que sea un verdadero evaluador del trabajo de los ministerios públicos.

No obstante, en entrevista, Layda Negrete descartó que los jueces sean ""malos"", sino que ""el sistema de justicia está disenado para ser malo"".

Las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y el CIDE revelan que el sistema de justicia en México se concentra en perseguir delitos de baja cuantía cometidos en flagrancia, y los relevantes socialmente se dejan de lado pues se requiere una investigación compleja para ser resueltos.

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