No solo los comerciantes del centro de Tapachula sufren afectaciones en sus ingresos por los campamentos improvisados que han implementado los diversos grupos de indocumentados, quienes generan insalubridad y contaminación.
Esta situación ha propiciado el que la gente se aleje de estos lugares, sumándose los aseadores de calzado como otro de los sectores que ha visto caer sus ingresos económicos ante la falta de clientes, quienes ya no llegan a este sector de la ciudad.
En entrevista con Wilver Velázquez, aseador de calzado del Parque Central “Miguel Hidalgo”, afirmó que ellos viven al día, pero que por la excesiva presencia de migrantes sus ingresos han disminuido hasta más del 60 por ciento, lo que representa un duro golpe para la economía de las personas que se dedican a este oficio.
Dijo que su actividad ya se había recuperado, porque hasta hace unas semanas lustraban 30 calzados al día, pero ahora apenas llegan a brindar el servicio a 10 o 12 personas, lo que representa un duro golpe para el bolsillo familiar.
Panorama
Señaló que el ambiente que se vive todos los días en el Parque Central es de contaminación, malos olores y una multitud de migrantes de diferentes países, quienes ocupan las jardineras, bancas y los pequeños quioscos que están sobre la periferia de la plaza pública, por lo que este panorama provoca que la ciudadanía ya no quiera llegar al parque.
Detalló que por las noches los migrantes hacen sus necesidades fisiológicas en las jardineras e incluso orinan en botellas y dejan estos recipientes en sus muebles de trabajo, lo que genera malos olores, ahuyentando a sus clientes.
Indicó que otro de los problemas que les está perjudicando, es que los migrantes fuman marihuana a cualquier hora del día y a la vista de todos, cuyos olores molestan a las personas.












