Son valientes, abnegados, sacrificados y entregados. A cambio reciben un exiguo sueldo mensual de tres mil 500 pesos -que muchas veces se demora por culpa del Smapa- y la incomprensión de la sociedad con llamadas falsas y estorbando el paso de la unidad de emergencia. Reciben pocas satisfacciones. Hoy es el “Día del Bombero” en México. La ley de Bomberos en Chiapas es la esperanza para que los elementos tengan un ingreso digno.
El teléfono suena. La recepcionista de guardia contesta y al saber que se trata de un servicio de emergencia activa la chicharra. De la parte superior descienden por el tubo los bomberos que se enfundan en el equipo previamente alistado. El chofer enciende el motor y la unidad parte de la Central Poniente. Todo en menos de un minuto. El tiempo es valioso cuando se trata de salvar vidas y patrimonios, dice el operador Jonatan Ramírez Barrios.
Rodulfo Gálvez Gómez, presidente del Patronato de Bomberos en Tuxtla, reconoció el esfuerzo de sus elementos, pero también el altruismo de sus colegas de Escocia y Reino Unido, quienes los han apoyado con equipo y capacitación. “En esta semana recibiremos un camión con foto celdas”, enfatizó.
CP: ¿Los bomberos reciben lo que merecen por sus acciones?
R.G: No, no son compensados ni reconocidos como se merecen. Incluso hay quienes les faltan el respeto con una llamada falsa para divertirse. El sueldo es muy bajo, pero con la Ley del Bomberos esto se mejorará.
CP:¿Han caído elementos en cumplimiento del deber?
R.G: Por fortuna no ha habido ni uno solo, a excepción del elemento fallecido hace 20 años, en un accidente por una llamada falsa. Hay lesionados. En la asistencia brindada se corren riesgos, pero bien capacitados y equipados se evitan las pérdidas humanas; deben aplicar su criterio para saber cuando sí y cuando no entrar.
Eloy Cruz Llaven, sub coordinador operativo de la estación Oriente y Central, coincide con Gálvez Gómez. Lleva 5 años de servicio y dice que tener valor no es ser temerario. “Con el fuego no se juega y somos mortales. Actuamos con debido cuidado, para que nadie salga herido. Se debe valorar los riesgos, dónde sí y dónde no”, asegura.
Sobre la pared de la estación central está el escudo de los bomberos, donde figuran cuatro rasgos distintivos: valor, abnegación, sacrificio y entrega.
El valor es a prueba de fuego. La abnegación a prueba de sueldos bajos: tres mil 500 pesos mensuales y que muchas veces el Smapa se demora en depositar.
Cruz Llaven hace eco a la voz de Gálvez Gomez y confía que “con la Ley de Bomberos se haga justicia y se dé un ingreso digno, un seguro de vida para la familia y los hijos”, manifiesta.
Entrecerrando sus ojos verdes, Eloy dice que el sacrificio implica dejar la comodidad del hogar, para pasar mala noche en guardia, 24 horas, arriesgando la vida. Y cierra aun más los ojos como para no llorar, al decir que les duele ver a gente muerta o prensada en accidentes automovilísticos, personas llorando al perder en minutos el patrimonio de toda una vida.
Y le duele también la incomprensión de la gente, dice, porque hacen llamadas falsas, porque no se hacen un lado para ceder el paso a la unidad de emergencia, “incluso nos avientan el carro”, subraya.
En este mismo tenor, Jonatan Ramírez Barrios, con 23 años de edad, dos años y tres meses de ser oficial de área operativa, sabe conducir todo tipo de unidades de emergencias. Fue paramédico y rescatista en Protección Civil. Ahora conduce las unidades de Bomberos entre el mar de autos.
“Pocos respetan la unidad de emergencia; hay más cultura vial que antes, pero muchos aun van con cristales arriba por el clima o con auriculares, con el estéreo a todo volumen. Es peligroso porque no oyen las sirenas y se han suscitado percances”, aseguró.
Siguen las llamadas falsas, dijo, aunque ya se canalizan al 911. “Reportaron una volcadura de auto con dos niños prensados; llegamos y no había nada. Es gasto de combustible, tiempo y si hay un servicio real no se puede atender por la broma”, lamentó.
Deben ceder el paso, porque a quien se le brinda el servicio de ayuda puede ser su familia, dijo Eloy Cruz Llaven.
La placa metálica en la entrada de la estación, dice que fue creada “para fomentar ideas que protejan a Chiapas del fuego destructor y para dignificar también la residencia de los bomberos de Tuxtla Gutiérrez”. Letra muerta. El sueldo no es digno aún.
“Es bonito y difícil ser bombero. El gobierno no voltea a vernos”, insiste Jonatan Ramírez e invita a los niños que desean emularlos, que estudien y visiten la estación, que “no tiene puertas”. .
El Día del Bombero era inicialmente el 1º de julio, se cambió en 1956 al 22 de agosto por ser la fecha en que se fundó el primer Cuerpo de Bomberos de la República Mexicana, en el puerto de Veracruz en 1873.












