La jornada de un socorrista exige múltiples habilidades: desde conocimientos básicos en electrónica y mecánica para el mantenimiento de las unidades, hasta el uso de técnicas paramédicas para asistir a las víctimas.
Muchos de los voluntarios del Cuerpo de Bomberos son profesionistas. Cualquiera pensaría que corren riesgos innecesarios al ocuparse en un ámbito muchas veces ajeno a su formación académica.
Sin embargo, cuando sostenemos una charla con un bombero, entendemos mejor su posición y los riesgos que corre. Los orígenes y razones de su altruismo vienen desde la primera infancia. Más de uno soñó con ser bombero. Ayudar a otros solo fue cuestión de tiempo, una esperanza que creció y maduró.












