Durante la tarde noche del lunes, integrantes y voluntarios del Heroico Cuerpo de Bomberos salieron a las calles de la ciudad a repartir regalos a los niños que encontraron a su paso.
Con uno de los camiones de mayor tamaño y en compañía de otras unidades de voluntarios, los bomberos de Tuxtla Gutiérrez partieron en caravana desde la estación central localizada en la 5ª avenida Norte, con las sirenas y las torretas encendidas, pero esta vez no fueron a atender una emergencia por fuego ni a un momento de preocupación, sino que el motivo principal fue regalar momentos de felicidad a niños que habitualmente se encuentran en las calles ayudando a sus padres a vender artículos.
El recorrido inició por el crucero del bulevar Belisario Domínguez y esquina de la calle 15 Poniente, para después avanzar por todo el bulevar en sentido al poniente de la ciudad; así recorrieron los cruceros de la ex fuente Mactumactzá y el del bulevar Ciro Farrera, para después retornar con dirección al centro de la ciudad transitando por las principales calles y a avenidas.
Finalmente concluyeron en el Parque de la Marimba, en donde un grupo de niños pudo obtener un regalo y algunos aprovecharon la oportunidad para tomarse fotos con los bomberos.
La caravana de vehículos de atención a emergencias estaban adornados con un Santa Claus como figura principal, que causó sensación entre los automovilistas y algunos transeúntes que pasaban por los lugares de la ruta de manera simultánea.
Pelotas, carritos y pequeños trastecitos, así como muñecas y otros juguetes, fueron comprados y colectados por los propios elementos de las dos estaciones de bomberos de la ciudad, para ser entregados con los pequeños que felizmente recibieron los obsequios.
El coordinador operativo de Bomberos, Eloy Cruz Llaven, destacó que la idea surgió de los propios elementos y a ellos se sumaron algunos voluntarios que habitualmente brindan sus servicios en la corporación.
La colecta de juguetes se hizo con sus propios recursos y con algunas donaciones de personas que lo hicieron de manera desinteresada. Algunos padres de familia de los menores agradecieron el gesto.












