La exposición temporal “Bonampak. Una historia en construcción” fue inaugurada con danzas, presentaciones de libros y un recorrido con investigadores especialistas del sitio en el Museo Regional de Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en el marco de su 38 aniversario.
El director del museo, Valente Molina Pérez, en el acto inaugural destacó que esta exposición conjuga un trabajo de investigación de los especialistas y un sinnúmero de materiales que se han encontrado en este lugar milenario.
“Es importante dar a conocer los trabajos de muchos años, y en esta ocasión el acervo es exhibido saliendo de las colecciones de los investigadores y del INAH, para postrarse en un escenario de aprendizaje para la interpretación de la sociedad”.
“Paredes pintadas” es la traducción de Bonampak en lengua maya; en la sala temporal se exponen 63 piezas recuperadas en los distintos proyectos arqueológicos y la mayoría correspondiente al periodo Clásico Tardío. Destacan las ofrendas y entierros, reuniendo vasijas, platos de cerámica, jade y otras piedras preciosas.
Reconocen labor
Valente Molina reconoció el trabajo de curaduría a cargo del investigador Alejandro Tovalín Ahumada y la colaboración de la arqueóloga adjunta, Julia Leticia Moscoso Rincón, así como la contribución de museógrafos, gestores del patrimonio y promotores culturales.
Estos recrearon los escenarios de la ciudad con material original, incluso con restos humanos que fueron hallados en este sitio ubicado en la región de la Selva Lacandona, en la mitad norte del valle del río Lacanhá, cerca de la zona limítrofe con Guatemala y que abarca cuatro mil hectáreas y 172 conjuntos habitacionales dispersos en una larga franja de terreno.
Declaró que este “patrimonio es una ventana para saber cómo se organizaban; es un pasado que conecta con el presente vigente en formas de organización y gobernanza y formas de concebir la realidad, la vida y la muerte”.
La arqueóloga Julia Moscoso detalló que la exposición reúne trabajos desde 1993 hasta la fecha, con lítica y huesos de individuos que tenían una alta posición dentro de los linajes; también recopila cuadros y fotografías que evocan el descubrimiento accidental de la ciudad en 1946.












