La importancia de la ganadería ovina es tal, que en algunas regiones de los Altos de Chiapas, “incluso, las ovejas son consideradas como un miembro más de la familia”, expone el profesor e investigador de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, Juan Carlos Martínez Alfaro, quien enfatizó el papel de la mujer en la domesticación de esta especie durante 500 años.
En su investigación “Borrego Chiapas en la cultura Chamula”, publicado en la revista Ecofronteras, el investigador detalla que desde su llegada e introducción por los españoles, el borrego sería cuidado en su pastoreo por mujeres y niños de las poblaciones mayas, tsotsiles y tseltales.
Los borregos llegaron a la vida de los pobladores de la región Altos de una manera circunstancial, y actualmente resulta difícil imaginar la cultura chamula sin su presencia, ya que es parte de su indumentaria, alimentación y estilo de vida.
“El borrego Chiapas encontró no solo un terreno fértil, sino que se resguardó en el corazón de las mujeres y los niños, lo que le ha permitido ser ‘exitoso’ a cambio de vestir al pueblo que lo ha adoptado”.
El resultado es que la región contiene a la zona borreguera de la entidad, la cual comprende siete de los 14 municipios de los Altos. San Juan Chamula y San Cristóbal de Las Casas son los más importantes, pero acumulando 63 % del total de cabezas de ovino, Chamula es el principal de la zona.
Martínez Alfaro recalca que, de acuerdo con los testimonios de las ovinocultoras y artesanas, “a las ovejas se les nombra según su fecha de nacimiento”, de modo que un ejemplar será “Juanita, ‘la borrega’, cuando haya nacido el 24 de junio; o Lupita, la que haya sido un 12 de diciembre, y así consecuentemente”.
La ovinocultura está enmarcada en un sistema complejo de producción social, poseyendo el conocimiento tradicional y de generaciones desde la llegada de los españoles, usando diversas estrategias para rescatar de una probable extinción al borrego Chiapas.
En este sentido, “hoy tenemos un borrego Chiapas integrado al grupo doméstico de la cultura chamula, a la que impacta de manera importante, algo que merece el reconocimiento social”, subrayó el agrónomo.











