Bosques de encino en peligro

La pérdida del hábitat en Chiapas se debe a la degradación de los suelos. Agencias
La pérdida del hábitat en Chiapas se debe a la degradación de los suelos. Agencias

Bosques de encino y selvas caducifolias, concentran la mayoría de los incendios forestales en Chiapas, aunado a la región norteña no montañosa del municipio de Cíntalapa, situación que suele ser más difícil en temporadas de calor, por lo que se deberá mantener especial atención en estas áreas durante las próximas semanas, indicó la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

En tanto, el dirigente de la organización Tierra Verde, Ricardo Saldaña Jiménez, informó que debido a las amenazas a la biodiversidad identificadas en la entidad chiapaneca, los incendios forestales y la tala de árboles han sido los principales causantes de la pérdida de más de 190 mil hectáreas en el estado.

Aunado a lo anterior, la erosión del suelo, la expansión agrícola y ganadera; el uso de plaguicidas, la introducción de especies exóticas invasoras, así como los efectos del cambio climático, lastiman de manera irreversible a la entidad, mencionó.

El especialista comentó que la segunda causa de pérdida de hábitat en Chiapas se debe a la degradación de los suelos, lo cual afecta a más del 50 por ciento del territorio estatal, específicamente las regiones del Soconusco, Altos y las montañas del Norte.

Por otro lado, la Semahn advirtió que el manejo adecuado de los residuos sólidos en Chiapas, carece de un óptimo traslado, por ende, de datos cuantitativos que permitan establecer la dimensión de la problemática.

En este sentido, el dirigente de Tierra Verde resaltó que Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, Comitán, Palenque, Pichucalco, Motozintla y Mapastepec, son los municipios más afectados por el mal control y manejo de los residuos sólidos.

En cuanto al uso de plaguicidas en el estado, los investigadores sostuvieron que los efectos se presentan de manera directa en el consumidor, siendo los indígenas los más afectados, por lo que la agricultura orgánica es la mejor opción para contrarrestar esta problemática.

Sin embargo, las autoridades prefieren hacer caso omiso a estas irregularidades y dejar que monopolios como Monsanto sigan haciéndose ricos a costa de la salud de los pobres.