Fue publicado en la revista Science el artículo “Multi-dimensional tropical forest recovery”, en el que participaron tres académicos de Ecosur, en el cual se señala que los bosques tropicales están desapareciendo a una velocidad alarmante debido a la deforestación, sin embargo, tienen el potencial de volver a crecer de forma natural en terrenos abandonados.
El equipo internacional de ecólogos, forestales y agroecólogos, en el que participaron Ben de Jong, Susana Ochoa y Hans van der Wal del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), analizó la recuperación de 12 bosques del país, durante la regeneración natural.
El estudio demostró que los bosques tropicales en desarrollo se recuperan “de una manera sorprendentemente rápida”, al grado de que a los 20 años se pueden alcanzar valores equivalentes al casi el 80 % respecto a la fertilidad del suelo, almacén de carbono en el suelo, estructura y diversidad de árboles del bosque.
A este desarrollo se le denominó “bosques secundarios”, los cuales se desarrollan de forma natural, después de que se remueva casi en su totalidad la cubierta forestal de una región, ya sea para el uso agrícola a través de la tumba o quema para cultivos convencionales y campos ganaderos.
Ben de Jong, Susana Ochoa y Hans van der Wal mencionaron que “es necesario conservar buenas extensiones de vegetación secundaria en los paisajes productivos, para así mantener el potencial de regeneración natural regional. Esto es de particular interés en regiones que han sido deforestadas casi en su totalidad”.
El estudio concluyó en que la regeneración natural es una solución de bajo costo para la mitigación del cambio climático, la conservación de la biodiversidad y la restauración de los ecosistemas.
El profesor Lourens Poorter (Universidad de Wageningen, Países Bajos), autor principal del estudio, recopiló la información obtenida en 77 paisajes y más de 2 mil 200 parcelas de bosque distribuidas en América tropical y África Occidental. Todo en un trabajo conjunto de más de 100 investigadores de 18 países.
Si bien la regeneración de la vegetación secundaria no es la única opción para restaurar el medio ambiente a gran escala, resulta atractiva por su bajo costo y celeridad, como también por abonar a una diversidad de funciones ecológicas, económicas y sociales a escala local y regional.











