El investigador de la Universidad Autónoma de Chapingo, Miguel Ángel Castillo Santiago, destacó en la ponencia “La deforestación en el sureste de México; una opinión basada en Mapas”, las afectaciones que han sufrido las selvas y bosques de la entidad, “lo cual indica que estos ecosistemas se han destruido”, sostuvo.
En Chiapas, sostuvo que la cobertura del suelo pertenece al 43 % de la vegetación arbórea, aunque sólo el 18 % de vegetación tiene cierto nivel de preservación, lo que indica que hay alta perturbación de los ecosistemas; “hemos avanzado mucho en tumbar el bosque, sobre todo para usos agrícolas”, acotó.
Con una deforestación promedio de 14 mil 043 hectáreas anuales en el estado, y en el periodo de análisis del 2005 al 2019, representa que se ha perdido el 5.8 % de la superficie del bosque que había en el 2005.
Sobre la actividad agrícola, destacó, las imágenes satelitales permiten analizar que cada vez hay menos agricultura tradicional, mientras incrementa la agricultura de exportación, la cual suele ser más destructiva con el medio ambiente.
Se le suma la ganadería como las dos causas principales de la deforestación y con menos porcentaje, pero a la alza está la introducción de la palma de aceite.
Además de las quemas agrícolas e incendios forestales, donde tan sólo en 2020 se perdieron más de 67 mil has por incendios forestales y 226 mil has por quemas agrícolas, “son cifras muy altas y pareciera que no hay una posibilidad de que se regenere”.
Sin embargo, sostuvo que la raíz del problema es la demanda de los productos de una población que es cada vez más densa y acelerada en su crecimiento. Durante la charla realizada en el museo “Jtatik Samuel”, el especialista mostró a través de imágenes satelitales los cambios del paisaje debido a la presencia y actividades humanas.
Y ejemplificó con los procesos de colonización en la selva Lacandona, los cuales tienen origen en la repartición de tierras para detener los conflictos agrarios en los años 70 y 80, los cuales provocaron migración de varias personas de diversas regiones del país.
“En 1986 se realizaron las primeras imágenes satelitales, y se puede observar cómo la ganadería comenzó a reducir las partes verdes de la selva. En las últimas imágenes de 2020, la zona del Marqués de Comillas se ve casi completamente en amarillo”, concluyó.












