Brindan cobijo a mujeres y niños víctimas de violencia

Una Nochebuena y Navidad especial pasaron habitantes en el refugio de la organización “Por la Superación de la Mujer”.

Niños, jóvenes y féminas que por situaciones de violencia familiar, de género y agresiones sexuales dejaron sus hogares, fueron cobijados en estas instalaciones con tranquilidad y el calor de un ambiente sano fuera de la violencia.

Pechugas rellenas con carnes frías, ensalada navideña, ponche y golosinas fue el menú de la cena para seis familias que hoy, a diferencia de otros años, no tienen al agresor durmiendo en casa.

Se trata de seis mujeres y alrededor de 15 menores, así como cinco jóvenes que se encuentran bajo la protección por ser víctimas de agresiones.

Este sector vulnerable agradeció a la organización defensora de derechos humanos “Por la superación de la Mujeres”, por atenderlos como sobrevivientes víctimas de delitos en su contra. 

En entrevista, una de las afectadas de nombre Elsa Simón Ortega señaló que cada miembro de esta organización defensora de las mujeres, de adultos mayores y jóvenes, trabajó desde principio de mes para que quienes se encuentran en el albergue tengan una estancia agradable y, sobre todo, conseguir que también ellos tengan la oportunidad de sentir la Navidad. 

Reconoció que muchas familias fueron víctimas de hombres agresivos que violentaron la paz de las mujeres y sus hijos, pero con la diferencia de que éstas asumieron una postura de denuncia para terminar con este flagelo y buscar justicia. 

Elsa simón dijo que con motivo de estas fiestas, la organización ha realizado acciones especiales en las instalaciones y durante estos días se ofrecieron degustaciones con productos navideños, con las restricciones económicas que no han sido impedimento para intentar que tengan un poco de alegría. 

María “N”, entrevistada en el refugio, reconoció que no tiene un hogar pero tampoco miedo a la violencia que perpetraba su marido, hoy con restricción para acercárseles y quizás vinculado a proceso por las múltiples agresiones que sufrieron cuando llegaba ebrio y para justificar su irresponsabilidad, arremetía con violencia. 

Los niños, jóvenes y mujeres degustaron los productos navideños con nostalgia, sueños y la esperanza de que el próximo año haya mejores condiciones de vida y puedan estar en un hogar libre de violencia.