PUBLICADO EL SÁBADO 22 DE ABRIL DE 2006A menos de ocho meses que concluya la administración estatal, el comisariado de Bienes Comunales del municipio de Chenalhó, Salvador Jiménez Pérez, exige públicamente al gobernador Pablo Abner Salazar Mendiguchía que cumpla sus promesas de campaña y antes de partir deje resuelto el conflicto de las disputas de los límites territoriales de los municipios de Chalchihuitán y Chenalhó.
Jiménez Pérez recordó que este compromiso que adquirió Salazar Mendiguchía en el año 2000 con los pobladores indígenas, desde tiempos de campaña, porque de lo contrario será el responsable del derramamiento de sangre que se pueda suscitar debido a que el edil de Chalchihuitán, Antonio Pérez Gómez y el comisariato de Bienes Comunales de ese municipio, Mariano Díaz Gómez, están incitando a la violencia, denunció Salvador Jiménez Pérez, comisariato de Bines Comunales del municipio de Chenalhó.
Jiménez Pérez precisó que son por lo menos 850 hectáreas que los pobladores de Chalchihuitán han invadido al municipio de Chenalhó, donde se han visto afectadas más de 400 campesinos indígenas, y desgraciadamente las autoridades de la Reforma Agraria (SRA) no hacen nada al respecto.
“Tanto el Gobierno del Estado como las autoridades y dependencias encargadas en atender este conflicto agrario se están haciendo (desentendidas) y han ignorado la problemática de estos dos municipios indígenas a pesar del tiempo transcurrido”, indicó.
Refirió que este problema data desde hace más de 30 años, conflicto que no se ha podido solucionar por culpa de un topógrafo que ubicó fuera del arroyo los mojones.
Finalmente, alertó que las 83 comunidades de Chenalhó y los bienes comunales encabezados por el presidente del Consejo de Vigilancia, Miguel Sántiz Gómez, exigen que se ponga fin a este problema agrario, antes que haya un derramamiento de sangre.












