PUBLICADO 20 DE FEBRERO DE 2003Un saldo de 50 comuneros detenidos, tres policías lesionados a pedradas, así como tres vehículos destruidos entre los cuales estaba una ambulancia del Hospital de Comitán, además de la destrucción total de las instalaciones temporales de la Policía Sectorial, fue el resultado de la batalla campal que se suscitó durante el operativo de desalojo del tramo carretero Venustiano Carranza-Comitán, llevado a cabo tanto por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública como de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), de la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE).
Lo anterior, luego que comuneros de la Casa del Pueblo de Venustiano Carranza bloquearan por cerca de 24 horas la carretera que comunica a este municipio con las regiones Fronteriza y Selva con el resto del estado, en protesta por la detención de Ángel Hidalgo Espinosa, miembro de esa organización.
Por lo que desde el primer momento en que se inició este bloqueo, elementos de la Policía Sectorial y de la AEI se apostaron frente al grupo inconforme, con la intención de disolver el bloqueo carretero.
A partir de las primeras horas de este miércoles 19 de febrero, empezó a tornarse más fuerte la versión de que en cualquier momento se daría el desalojo y es que como transcurrían las horas, el número de elementos de seguridad se hacía mayor.
Aproximadamente a las tres de la mañana, cuatro camiones tipo comando llegaron a referido crucero con treinta elementos a bordo cada uno. Cada policía portaba un escudo de acrílico, un tolete e indumentaria antimotín, así como escopeta para lanzar cartuchos de gas lacrimógeno.
Pero fue hasta las seis de la mañana que todos los elementos iniciaron los preparativos para el desalojo, lo que duró cerca de una hora.
Mientras que por su parte, los comuneros colectaron piedras en costales, que vaciaban en el lugar del bloqueo, además de usar dos camiones de carga como escudo, así como dos camionetas, una de la Comisión Federal de Electricidad y otra de una empresa privada, unidades que amenazaban con prenderles fuego.
El repliegue por parte de los elementos de la Policía Sectorial fue de aproximadamente kilometro y medio, hasta las instalaciones que este martes debió de inaugurar el gobernador Pablo Salazar Mendiguchía, acto aplazado ante las protestas.
Mientras ocurría el repliegue, los comuneros armados con palos y piedras iniciaron tanto la destrucción de los vehículos como la quema de las instalaciones temporales de la Policía Sectorial, de donde se supone que sustrajeron las pertenencias personales de los oficiales que ahí habitaban.
Fue hasta la llegada de un helicóptero que el contingente policial inició el retorno al lugar de donde fueron echados a pedradas, esto porque, en una verdadera imagen de guerra civil, apoyados por la aeronave bombardearon con gas lacrimógeno a los comuneros, quienes se replegaron a los lomeríos y primeras calles de los límites de esta cabecera municipal.
Una vez que cesaron las detonaciones, el contingente reinició el despliegue al tiempo que los elementos policiales dieron alcance a algunos de los comuneros quienes inmediatamente eran subidos a camionetas de la AEI, para luego ser llevados a las instalaciones no inauguradas.
El despliegue con extrema violencia logró avanzar aproximadamente ocho cuadras hacia el poblado, recorrido en que los comuneros no dejaban de lanzar piedras para evitar la detención. Algunos intentaron esconderse o huir por otras calles. Ante esta situación, los mandos ordenaron la formación de un acordonamiento para evitar que los inconformes reivindicaran el bloqueo.












