Buen diseño vial genera cultura de movilidad

Buen diseño vial genera cultura de movilidad

“Poner el letrero no va a cambiar el comportamiento de la gente, lo que ayuda a cambiar es un diseño propicio”, declaró el integrante de la asociación civil Menos Puentes, Más Ciudad, Diego Emilio Cuevas.

Resaltó que el Manual de Calles Mexicanas establece que “si diseñas con esquemas de amplias líneas rectas vas a tener velocidades más altas y más posibilidades de que un choque sea mortal, por eso muchas ciudades están disminuyendo sus límites de velocidad a través de diseños adecuados”.

Ejemplificó con el caso de Londres, donde “las líneas no son rectas sino curvas y las hacen así porque el diseño obliga a que la gente vaya más lento; la infraestructura genera conductas y si construyo infraestructura para velocidades altísimas, va a haber aumento de accidentes”.

Sin embargo, el activista subrayó que actualmente hay una tendencia en las ciudades más grandes y modernas de México, las cuales “están gastando mucho dinero en intentar bajar a la gente del carro e intentar subir a la gente a la bici”.

No obstante, esa estrategia está dando menos espacios a los carros y haciendo espacios más cómodos para el transporte público y otros medios de transporte como las bicicletas, las cuales, refirió, también ayudan a los problemas de salud; además de un mejoramiento de los espacios de los transeúntes con banquetas amplias, cómodas y con sombra.

“Ahora la modernidad vial consiste en hacer calles más completas”, declaró. En contraparte con este proceso que vive actualmente Tuxtla Gutiérrez, agregó que “no harían lo que muchas ciudades cuando cometieron los errores de otorgar todo el espacio a los carros en los años 60 o 70”.

Sostuvo que la tónica debe de estar acorde con la preocupación nacional e invertir los recursos en vialidad, pues “bajar a la gente del carro e intentarla subir a la bici” requiere de una óptima planeación, ya que “estamos en un contexto donde el 89 % de la población de la capital se transporta caminando o en colectivo”.

Esta iniciativa resulta titánica pero no imposible a través de mayor inversión pública en banquetas con arbolados y más ciclovías, sin embrago, estas corresponden a las indicaciones de las normas oficiales en materia de movilidad, las cuales privilegian al peatón y vehículos no motorizados.