Los ríos y calles de la capital del estado se están viendo asolados por una nueva problemática, los cubrebocas, un nuevo “inquilino” que, de acuerdo al jefe del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), Israel Domínguez, los correctos protocolos al desecharlos ayudarían a frenar la contaminación.
Cuando queramos desechar un cubrebocas, explicó el biólogo, “debemos de tomarlo por un costado y disponerlo en un bote de basura, pero antes, debemos cortar las ligas para evitar que se atoren en una planta o animal, en el caso de que queden expuestos al ambiente”.
Afortunadamente, dijo que el material con el que se realizan la mayoría de los cubrebocas son de algodón y con poca presencia de polímeros, lo cual permite su pronta degradación, sin embargo, las ligas donde se sujetan los componentes o válvulas y conductos son plásticos, convirtiéndose en desechos que perdurarán en perjuicio del ecosistema.
De acuerdo al titular, estos se están volviendo un problema, debido a que pueden ser consumidos por la fauna y provocando en algunos casos la muerte.
“Mucha gente, desgraciadamente, tira su cubrebocas en el piso; comúnmente encontramos los de tipo desechables en las calles de Tuxtla, y con el viento o acción del agua están yendo a parar a los ríos”.
El frente más fuerte, argumentó, es trabajar con la población, “no importa que los gobiernos se esfuercen en poner contenedores si no hay una disposición de la población por tirar la basura en donde corresponde y no en la calle”.
Por lo cual, hizo un llamado a la sociedad chiapaneca a “que participe, que cuide su salud, pero al mismo tiempo a cuidar el medio ambiente, ya que tarde que temprano esto regresa a nosotros; si le hacemos un daño, nos lo estamos haciendo a nosotros mismos”.
Explicó que la comunidad científica europea es la que más investigación tiene sobre el daño de estos productos, quienes han detectado que toneladas de cubrebocas se encuentran en océanos, ríos y playas.
Debido a la naturaleza y fuerza de la pandemia, aclaró, no ha habido oportunidad de establecer como prioridad en la agenda medio ambiental el qué hacer con este desecho, “pero de que se va a hacer, se tiene que hacer; estamos esperando una directriz de la parte federal, porque ellos también están preocupados por esta problemática”.
Adelantó que este año se harán campañas previas a la temporada de lluvias, en donde se recolectarán plásticos, ahora integrando a los cubrebocas al grupo de los elementos no deseados, “no queremos que lleguen a nuestros ríos, lamentablemente es algo que ya está sucediendo”, concluyó.












