Burocracia del INM lleva a migrantes a vivir en la calle

Cientos de familias que salieron de sus países de origen con la esperanza de oportunidades para mejorar su nivel de vida se han enfrentado en México a una serie de trámites burocráticos que les impiden empleos dignos o continuar su trayecto al centro del país.

Señalan que, en promedio, tienen que aguantar un año sin documentos y con ello se les condiciona a la mendicidad o emplearse informalmente, trabajar de franelero o limpia parabrisas.

Situación de calle

En Tapachula es común ver a migrantes en situación de calle, algunos de los cuales han caído en el alcoholismo o la drogadicción y otros más en empleos informales; la constante que ellos expresan es la lentitud en los trámites migratorios que se extienden por más de un año.

En entrevista, José Gildardo Galdámez Peregrino, presidente del Colegio de Abogados de Inmigración y Derechos Humanos de México, dijo que la burocracia está orillando a los extranjeros a mendigar en las calles para sobrevivir, ya que se estima que más de 700 viven en estas condiciones.

Explicó que el permiso para trabajar de forma legal depende de la constancia de inicio de trámite de refugio que emite la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar); sin embargo, ese documento actualmente tarda más de 12 meses en ser entregado.

“Los migrantes permanecen durante meses e incluso más de un año sin documentos que les permitan trabajar legalmente; esto los coloca en una situación de vulnerabilidad y desesperación, por lo que muchos optan por salir de Tapachula en busca de mejores condiciones de vida”, afirmó.

El especialista detalló que la crisis se ha agravado por el rezago institucional, ya que la reducción de personal en la Comar y la salida de organismos internacionales que financiaban parte de su operación han frenado la atención de miles de expedientes; a esto se suma la saturación del Instituto Nacional de Migración (INM), que multiplica los tiempos de respuesta.

“La situación que enfrentan los extranjeros en la frontera sur se ha convertido en una crisis humanitaria derivada de la lentitud en los procesos de la Comar y del INM; la falta de ingresos ha provocado que numerosas familias lleguen incluso a situaciones de indigencia”, advirtió.

Galdámez Peregrino sostuvo que esta burocracia orilla a los extranjeros a mendigar y hasta a pepenar lo que todavía sea útil de la basura para poder comer, mientras permanecen atrapados en un limbo legal sin empleo ni apoyo suficiente.