Desde hace un año y ocho meses en que ocurrió la desaparición de Ángel David y Alán David Méndez en Tapachula; Consuelo Morales, madre y esposa, no ha dejado un solo día de buscarlos con la esperanza de encontrarlos con vida.
Han sido 20 meses de sufrimiento en el que la impotencia y la desesperación se han apoderado de la familia. Consuelo se ha unido a madres buscadoras y espera que en fecha próxima puedan realizar trabajos de inspección en un terreno federal cerca de Puerto Madero.
Se trata de dos adultos, padre e hijo, que fueron reportados ante las autoridades como desaparecidos desde el pasado cinco de junio de 2023. Se refiere que la última vez que se les vio, salían de su negocio en el fraccionamiento La Antorcha, ubicada al sur de la ciudad, a partir de allí nadie supo nada de ellos.
Entrevistada con la tristeza a cuestas y con lágrimas en los ojos, Consuelo Moreno Hilario narró el infierno que ha vivido todo este tiempo sin tener ningún rastro de sus seres queridos. A pesar de que ha tocado puertas con las autoridades, los esfuerzos no han dado resultados.
Tuvieron que viajar a Tuxtla
Dijo que ante la falta de atención de la fiscalía Frontera Costa, ella y su familia se vieron obligadas a viajar a Tuxtla Gutiérrez para exigir justicia. El viaje le permitió ser escuchada en su angustia. Aunque no ha habido mayor información, ella sigue manteniendo acciones de búsqueda.
Señaló que durante estos casi dos años, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha emprendido tres búsquedas en campos en la zona baja de Tapachula, y lo único que encontraron fue la credencial de elector de su hijo en las afueras de un rancho agrícola.
“Todo este tiempo ha sido un infierno, todos los días vivo con la esperanza de recibir un mensaje o una llamada de alguien con noticias de mi hijo y de mi esposo, ellos eran buenas personas dedicadas al comercio”, expresó.
Indicó que decidió unirse al grupo de Madres en Resistencia, por lo que de manera periódica viaja a la capital del estado para participar en las actividades.












