Algunas Organizaciones No Gubernamentales (ONG) han demostrado su capacidad de adaptación para apoyar solidariamente a las personas más vulnerables que han sido víctimas de fenómenos naturales, pero también y actualmente en esta crisis sanitaria provocada por el covid-19 que ha dejado muertes, angustia y desesperación.
Ante este tema, enfocamos la mirada a una ONG llamada Sonrisas para el Mundo y creada hace algunos años por Luis Casado, originario de Madrid, España, y colaborador de NatGeo en el área de fotografía documental.
“Esta organización nace luego del trágico terremoto que sacudió a Nepal en abril de 2015, y dejó un saldo de más de nueve mil víctimas y 22 mil heridos, además de interminables daños materiales.
“Desde ese momento pusimos total atención a ese país y sus alrededores, para tratar de crear comunidad con otros colectivos de España y otras partes del mundo; el objetivo era llevar ayudar humanitaria”, cuenta.
Afirma que aparte del apoyo recaudado para las personas que lo perdieron todo, también se brindó asistencia específicamente a los niños que sufrieron secuelas severas emocionales y daños físicos.
Luego de la destrucción en Nepal y la falta de recursos, la crisis humanitaria se hizo notoria “perjudicando directamente a más de nueve millones de personas, por tal razón la cooperación comunitaria y la creación de pequeñas organizaciones comenzaron a resaltar y a crear hermandad para contribuir”.
En 2017, Casado volteó a ver a Chiapas con la intención de brindar auxilio a los damnificados por el sismo de septiembre, que dejó varios fallecimientos y daños materiales, sin embargo, no pudo ante la falta de colaboración con autoridades del estado.
“Nos enteramos de este acontecimiento en Chiapas y Oaxaca, y rápidamente quisimos apoyar y asistir; lamentablemente, y quizá por falta de comunicación, no se nos permitió el acceso inclusive a comunidades indígenas donde sabemos de buenas fuentes que ahí hay desplazamientos y constantes ataques”, explica el también fotógrafo.
En un futuro no muy lejano, Luis y su equipo buscan apoyar a los pueblos más vulnerables de Chiapas, haciendo comunidad con otras ONG, colectivos, fotógrafos locales, con el objetivo de realizar exposiciones u otras acciones humanitarias y destinar todo lo recaudado a los niños de las montañas y a los desplazados.












