Busca la Unach evitar nuevos endeudamientos

Con la aprobación de la Ley Orgánica que se hizo en el Congreso Local en días recientes, se busca que en este año la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) no acumule entre 500 y 600 millones de pesos más en deudas, mencionó Carlos Natarén Nandayapa, rector de la máxima casa de estudios.

Aunque durante todo el 2019 no se generó ningún déficit gracias a los trabajos de austeridad, para este año los legisladores locales no aprobaron dinero extraordinario que permita disminuir todo el pendiente económico.

El Presupuesto de Egresos para el Ejercicio Fiscal 2020 que autorizaron los integrantes de la 67 Legislatura, puntualiza que la Unach gozará de mil 540 millones 803 mil 258 pesos, dinero que es insuficiente, considerando que la deuda histórica supera los dos mil 193 millones de pesos. Durante 2018, obtuvieron mil 453 millones de pesos.

Los factores que han golpeado a la institución de educación superior son: la asignación de plazas sin techo presupuestal, la no entrega completa del presupuesto (en años anteriores), la falta de pago de cuotas en seguridad social y el crecimiento exponencial de matrículas.

Natarén Nandayapa explicó que, con la nueva Ley Orgánica, la universidad estará abierta a cambiar su modelo financiero para que no solo dependan del estado o de la Federación con respecto a la generación de dinero, lo que se busca lograr ingresos propios, a través de la creación de empresas universitarias. A nivel nacional, 10 instituciones de educación superior públicas a atraviesan una crisis.

El déficit económico con el que viene funcionando la Unach es del 25 por ciento; afortunadamente, el año pasado el gobierno local (de forma extraordinaria) inyectó dinero y eso bloqueó la generación de nuevos problemas económicos.

“Este año volvemos a empezar con un déficit bastante grande, la idea es que nosotros seamos capaces de generar nuestros propios recursos”, remarcó.

Esfuerzo

Por otro lado, el rector de la Unach aclaró que la nueva Ley Orgánica que se aprobó por el Congreso Local, es que para ocupar el máximo cargo en la universidad se tiene que hacer un esfuerzo profesional considerable y ya no será un puesto donde intervenga la política. Se estableció que tiene que ser un maestro de carrera, con vinculación a la universidad, preferentemente con posgrados y con conocimiento interno de la institución.

Adicional a ello, para ser profesor de carrera los aspirantes se deben someter a una serie de concursos, para que las personas progresen con base en sus capacidades, por compromiso con la máxima casa de estudios y no por relaciones políticas o con el Sindicato.