Cada año se producen hasta 2.7 millones de toneladas de residuos de frutas tropicales, por lo que investigadores de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) realizan una investigación para aprovechar las semillas a fin de producir materia prima aplicable para la industria alimentaria y energética.
Gabriela Nayeli Trejo Díaz, docente-investigadora de Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la universidad, comentó que la idea es que se produzcan materias primas nuevas en la entidad, a partir de dichos residuos, con diversas aplicaciones que compitan en la industria, más allá del maíz y la papa.
Detalló que trabajan con frutos tropicales como el mango, guaya y rambután, para crear diversos artículos, pero por ahora están enfocados en la parte alimenticia.
Asimismo en el ámbito energético con un proyecto de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), para que sea aplicable no solo a alimentos, sino ver como estos biopolímeros pueden utilizarse en otros sistemas para aumentar la producción de energía.
Indicó que trabajan con la semilla de mango, la cortan y extraen una partícula, de la cual se pueden producir materiales o sustancias, que normalmente se utiliza para elaborar fécula de maíz, pero lo que hacen es buscar alternativas para su aprovechamiento.
Variedad de usos
El 40 % de la fruta generalmente es residuo que es desechado, pero puede ser aprovechado para producir este almidón que se usa en espesante para salsas, atoles, para empaques biodegradables de alimentos, incluso vasos, platos y otras cosas.
“El almidón de mango tiene ciertas características, mientras que el de guaya es más blanco, por lo que puede utilizarse para otros procesos o alternativas, estamos estudiando ambas sustancias”, puntualizó la académica.












